Un clásico de los churros cumple 25 años en El Cóndor
A fines de los noventa surgió una idea que luego se convirtió en proyecto y hoy cumple 25 años. Un emprendimiento pensado una tarde a la orilla del mar entre familiares y que hoy es uno de los lugares más prestigiosos y tradicionales del balneario El Cóndor.
"Parece mentira que hayan pasado 25 años de este emprendimiento que comenzamos con la familia. Lo iniciamos con mi hermano y mi cuñada, quienes un día vinieron a El Cóndor y vieron que en este lugar no había un comercio como tenían ellos en Punta Alta, donde contaban con su churrería. Y un día surgió la idea mientras estábamos sentados en unas piedras en la Bajada de Picotto", comentó Sandra Carella, más conocida como "Carola", en diálogo con NoticiasNet.
"Trajimos las máquinas prestadas, alquilamos un local y comenzamos a trabajar. De entrada pensamos en un lugar con colores que lo identifiquen, porque no había algo que sea llamativo en el lugar, entonces elegimos el amarillo que significa la luz y la fuerza, y el violenta que es el trabajo. Así pintamos el frente y nos vestimos indumentaria acorde, porque nos parecía importante ofrecer un servicio diferente", rememoró durante la charla Sandra, quien encabeza el proyecto junto a María de los Ángeles Ower.
La Churrería tuvo su inició a pulmón, con un gran esfuerzo familiar. "Habilitamos el local como correspondía y todo salió bien, porque comenzaron las famosas colas de gente y esto indudablemente mostró que la gente nos acompañó muchísimo a lo largo de todos estos años", recordó.
"No es fácil sostener un negocio temporario en un lugar así, por eso entendemos que el éxito te lo da la gente. Nosotros hicimos todo el esfuerzo para mantener el producto con la mejor calidad y luego con mucho sacrificio compramos el terreno donde actualmente tenemos el local. Fue con mucho esfuerzo, porque lo pagamos con trabajo para luego construir", agregó.
"Siempre buscamos estar a la altura. Logramos tener una identidad y vamos a seguir trabajando así, porque tenemos la camiseta de El Cóndor puesta. Nos acompaña mucha gente hace muchos años, desde la parte de atención, vendedores, cocineros, por eso el trabajo es de todos, porque si uno quiere que esto funciones tiene que estar", finalizó.