SAN JAVIER
“No me quemés”: un bahiense detenido por licencia de conducir trucha
El célebre meme del actor Nazareno Móttola “no me quemés” no le sirvió a un automovilista oriundo de Bahía Blanca para justificar su irresponsable actitud en la ruta nacional N° 3. Planteó una telaraña de mentiras en torno a la licencia de conducir que exhibió cuando un control de efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial (CSV) frenó su derrotero.
El hombre se desplazaba durante este fin de semana al mando de un Toyota Corolla, a la altura de la vecina localidad de San Javier, y al momento de que personal de la Policía de Río Negro solicitó revisar la documentación que se requiere para circular, según pudo saber NoticiasNet de fuentes dignas de crédito.
Ahí empezó el lado b del procedimiento. La oficial a cargo miró el documento de habilitación para manejar y notó un cúmulo de rarezas y anomalías. Es que el carnet fue emitido por la municipalidad de Cervantes, pero no tenía sello de esa comuna valletana, además la fotografía era del documento de identidad y no la que requería un municipio cuando se debía concretar el trámite correspondiente.
Asimismo, se detectó que tenía domicilio en Bahía Blanca, por lo tanto los requerimientos oficiales indican que no se puede ser emitido por un municipio rionegrino, ya que debía dirigirse a su ciudad de origen, según la interpretación policial y las regulaciones correspondientes.
Ante ese abanico de irregularidades, se llegó a la conclusión de que era todo falso, por lo tanto, se informó de la situación al fiscal federal Marcelo Estévez. El funcionario judicial dispuso, en este caso, la demora del automovilista para solicitar sus antecedentes penales y posteriormente que sea imputado por el delito del artículo 292 del Código Penal.
Este punto establece que “El que hiciere en todo o en parte un documento falso o adulterare uno verdadero, de modo que pueda resultar perjuicio, será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años, si se tratare de un instrumento público y con prisión de seis meses a dos años, si se tratare de un instrumento privado.