La rápida reacción de un chofer salvó la vida a 29 pasajeros de un micro que venía a Viedma
Un difícil momento tuvieron que vivir durante la madrugada pasada el chofer y 29 pasajeros de un micro de la empresa Fredes con destino a esta capital, y que a la altura del valle medio, se le vino un camión encima en la ruta nacional N° 22.
Todo comenzó a las dos de la mañana a la altura del valle medio cuando Gustavo Uriz de 45 años observó que en sentido contrario de circulación transitaba un Scania de color blanco que, en forma intempestiva cambió de carril.
El colectivero respondió con una maniobra evasiva con el propósito de evitar el impacto con el pesado transporte de caja térmica logrando que sólo se rocen los laterales de ambos vehículos. Como producto de esa fricción, que generó sobresaltos entre el pasaje, se registró la rotura de dos vidrios del lateral derecho muy cerca del conductor del colectivo a la altura de la cabina.
Apenas ocurrió el incidente, Uriz decidió estacionar en la banquina para observar los daños y reponerse tras darse cuenta que había evitado un choque frontal, y a pesar de detener su marcha, el camión continuó su trayecto hacia el alto valle sin detenerse.
Sin embargo, gracias a la rápida acción de los efectivos asignados al destacamento caminero de Chichinales, el pesado vehículo fue retenido e identificado, es decir el camionero sobrepasó los 200 kilómetros sin inmutarse tras el roce.
Mientras tanto, los pasajeros del ómnibus afectado tuvieron que esperar en la terminal de Río Colorado por otra unidad enviada desde la capital rionegrina, para que, a través de un trasbordo, pudieran completar su viaje. Incluso un par de pasajeros debieron recibir asistencia médica en el Hospital de la ciudad para curar lesiones de carácter leves, según indicaron fuentes policiales de la Regional IV de la Policía de Río Negro a portales del valle medio y Río Colorado.