La emotiva carta de un nene de Viedma al Gobierno: “Queremos poder jugar afuera”
Si bien la inseguridad está instalada en distintos puntos de Viedma, con casos cada vez más agresivos, con el uso de arma de fuego, hay barrios que lo padecen mucho más. Uno de ellos es el 1016 Viviendas, donde personajes ya conocidos actúan sin reparo y a toda hora del día. Incluso, por las tardes en lugares en los que deberían disfrutar los más chiquitos.
Es tal lo que se viven, que un nene le escribió una carta al Gobierno de Río Negro, para que no sólo lo ayuden a él, sino también al resto de los menores que no pueden salir a jugar solos porque sus padres, por prevención, prefieren que no por la violencia instalada. Sin ir más lejos, el 2023 cerró con un muerto y un herido de bala en ese lugar, pero las detonaciones son a diario.
A raíz de todo esto, lo mencionado; un menor que, con ayuda de su mamá –aclara que todavía no aprendió a escribir bien-, redactó: “Mi nombre es Nair y le escribo esta carta con la ayuda de mi mamá, ya que aún no sé cómo escribir muy bien. Quiero pedirle que nos ayuden a mí, a mis amiguitos y a mi familia. Vivimos en el barrio 1016 y, hace tiempo, era un lugar hermoso para vivir. Pero ahora, no podemos disfrutar de nuestra vida porque vivimos con miedo todo el tiempo”.
“Ya no podemos jugar afuera, es imposible. Ayer, mientras estábamos jugando con mis amigos, mi mamá vino corriendo a buscarme asustada. Tuvimos que correr y escondernos porque había tiros, como siempre. Nos escondimos rápidamente en casa y cerramos todo con mucho miedo. Mientras nos escondíamos, vimos a un señor amenazando a los policías con un machete. Anoche, tuvimos que tirar nuestros colchones al piso para protegernos de las balas”, sigue.
En otro de los párrafos, dice: “Es muy triste vivir con tanto miedo. Queremos ser niños y vivir una vida normal. Queremos poder jugar afuera sin preocuparnos por los tiros y la violencia. Por eso, le pedimos que nos ayude. Por favor, haga algo para que nuestro barrio sea seguro de nuevo. Necesitamos más policías y más seguridad. Necesitamos que se tomen medidas para detener la violencia y proteger a los niños y a las familias”.
“Queremos que nuestro barrio sea un lugar seguro y tranquilo, donde podamos ser felices y jugar como todos los niños merecen”, cierra Nair y se despide atentamente.