Querejeta, y la importancia de controlar las emociones en tiempos de crisis: cómo actuar ante situaciones adversas
La realidad socioeconómica que se vive en Argentina repercute en la salud metal del ser humano. El no llegar a fin de mes, con la cabeza puesta en este drama que cada vez atrapa a más personas, de alguna manera, trae aparejado repercusiones que deben ser atendidas para que no pasen a mayores. Esa angustia carcome y va dejando secuelas que repercuten en las relaciones.
Para entender un poco más del tema, Radio Noticias (105.5) charló con la psicopedagoga Mercedes Querejeta. Además, es coach Ontológico, Deportivo, Vocacional, de equipos de Trabajo y especializada en Inteligencia Emocional. “En épocas de crisis es cuando más vulnerables nos sentimos. Cuando más propensos estamos a estresarnos, se generan situaciones en las que nos paralizamos”, comenzó.
“Las emociones primarias son: el miedo, la tristeza, el enojo, el asco y la alegría. Lo novedoso de esto es que cualquier emoción no dura más de 90 segundos. Y cuantos inconvenientes tenemos por no gestionar estas emociones en ese ratito, y dejarnos poseer por ese ratito y reaccionar de algún modo. Todo lo que le sigue a esta emoción es pensamiento. Es la película que nos contamos de lo que nos puede pasar, de los escenarios que nos imaginamos, todo eso es pensamiento. Por eso es tan importante aprender a gestionar”, agregó Querejeta.
La parte siguiente a eso es aprender a gestionar las emociones. ¿De qué manera? “Primero, identificar cuál es la emoción que estamos sintiendo. Esa emoción nos trae un mensaje que está relacionado con una situación, con un objeto, con una persona. Cuando uno empieza a ejercitarlo, empieza a sentirse tanto mejor cuando actúa desde este lugar, en conciencia. Conectarme con la emoción y decir esto es lo que sucede, concreta y objetivamente, pero me quedo ahí, no le sigo agregando esta cosa adicional que es lo que lesiona y perjudica mi salud”, reflexionó.
Sobre eso, comentó que hay técnicas de autogestión para tratar de impedir que ese sentimiento perdure o se siga agrandando. “Hay innumerables ejercicios para poder empezar a entrenarnos. Porque ahora uno lo remite a la situación puntual de la crisis en la que estamos, pero en realidad, aprender a gestionar la emoción nos sirve para nuestra vida cotidiana, para nuestras relaciones”, indicó.
¿Qué hacer si se está parado en este espacio? “En la medida de lo posible no actuar desde la emoción. Parar antes de reaccionar. Hay muchas técnicas, pero lo que más a mano tenemos es la respiración, mirar las imágenes que nos estamos creando y que tienen que ver con nuestro imaginario y no tanto con la situación real. Empezar a conectarnos, y no solo con lo negativo. Sentir la emoción, no taparla y no evitarla”.
“La emoción se trasluce a una condición física, por eso nos ponemos colorados, nos transpiran las manos, se nos hace un nudo en la garganta...bueno, movernos. Movernos canaliza la energía. Hacer ejercicios, ordenar, bailar, limpiar, cada uno verá cuál es el modo que encuentra para mover la energía, porque si nos quedamos quietos, eso también tiene un efecto perjudicial y secundario. Nos entramos a pensar siempre lo mismo, es como esa rumiación que tenemos”, subrayó.
Redes sociales: @mv.inteligenciaemocional; Mercedes Querejeta y vanessa rousiot
LA NOTA COMPLETA