El drama de una embarazada de riesgo por la burocracia en el Zatti: “Vivo angustiada”
Siempre se habla de la salud pública como una herramienta para estar a disposición de los que realmente la necesitan, pero la realidad marca que no es así. En las ciudades medianamente grandes está congestionado y, en el caso de Viedma, el sistema utilizado en el Hospital Zatti es obsoleto. Atenta contra quien realmente necesita y fomenta el pago a ‘coleros’, cuando esa actividad debería estar penada.
En fin, la cuestión de esta nota es otra, porque nos encontramos con el caso de Micaela Díaz, que está en su tercer mes de gestación y cursando un embarazo de riesgo. Necesita atenderse de manera urgente con un ginecólogo, no lo consigue, y toda esta situación le genera nervios y una angustia que no la ayuda en nada en su cuadro.
NoticiasNet se comunicó con ella para saber los detalles, y contó que en los últimos días empezó a sentir mucho dolor en la zona de la pelvis, y fue a la guardia del Zatti. “Tenía miedo que le pasara algo porque tengo un ovario y una trompa. Me atendió un médico muy bueno a lo que me da turno para hacerme análisis, eco y para sacarme un turno con un ginecólogo o ginecóloga. Me hice los análisis, todo, pero hace 3 semanas que no puedo sacar turno para un ginecólogo”, comenzó explicando.
“Hoy -miércoles 20-fui porque vi el cartel de los turnos que embarazada te dan turno con cualquier especialista a partir de las 6:30. Pero no me dieron por más que les di el papelito que me dio el médico para sacar turno de manera urgente. Tengo un embarazo complicado y no puedo conseguir. Pierdo plata en remis y no puedo pagar todos los días. Es más, me dicen que vengan cuando atienden porque los turnos se dan para el mismo día”, agregó.
Por otro lado, subrayó que con la receta que le hizo el médico, si no hay un especialista a disposición, le tendrían que reprogramar su turno, para que no vaya y vuelva, pero no. No se lo dieron, no tuvieron compasión con su caso. Le dice que sí o sí tiene que ir el día que atiende un ginecólogo, los turnos son contados con una mano, y ella no puede ir a hacerla fila toda la noche.
“Es una tristeza porque vivo angustiada, necesito que me atienda, y me den lo necesario para que mi bebé crezca sano. Tiene que ser en el Zatti porque tengo hipotiroidismo y la única endocrinóloga que atiende esa especialidad es en el hospital. También en su consultorio, pero tengo que pagar consulta y no tengo”, cerró Micaela.