Tragedia en las costas de Santa Cruz: 138 pingüinos muertos por pesca ilegal
Alrededor de 140 pingüinos fueron encontrados sin vida en las costas de Puerto San Julián, Santa Cruz, producto de la pesca ilegal en un área protegida que comparten la provincia y el Estado nacional.
Las autoridades provinciales señalan que esta es la mayor mortandad de ejemplares registrada en la zona y advierten sobre las consecuencias que esto puede tener en otras especies afectando su densidad poblacional.
Esta semana, las redes sociales se inundaron con imágenes de pingüinos atrapados en redes de pesca ilegal cerca del Parque Interjurisdiccional Marino Makenke, cercano a Puerto San Julián y el área marina provincial. Según informaron residentes locales, las redes utilizadas eran del tipo trasmallo, una práctica que no discrimina ejemplares y captura todo a su paso. Esta actividad ilegal pone en riesgo la biodiversidad marina, ya que la pesca con trasmallo solo está permitida bajo ciertas condiciones y con los elementos de identificación adecuados, que en este caso no estuvieron presentes.
La investigación policial de los hechos ha sido deficiente debido al abandono ambiental en la provincia. Las áreas protegidas dependen de recursos que actualmente escasean, lo que dificulta su adecuada protección. Ante esta situación, el Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz ha presentado una denuncia en la Secretaría de Pesca provincial y ha entregado las redes confiscadas, aún sin poder dar con el propietario responsable de su colocación ilegal.
Con un total de 138 pingüinos muertos, esta tragedia se ha convertido en la mayor mortandad registrada en la zona. Amanda Manero, directora general de Fauna del Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz, señaló que el problema de la pesca ilegal con redes es recurrente en la zona y que se han tomado medidas para retirarlas en conjunto con la Secretaría de Pesca. Sin embargo, los pescadores infringen la ley y escapan sin ser sancionados, situación que se repitió en este caso.
Aunque la población de pingüinos no se encuentra en peligro en Santa Cruz, este tipo de acciones ilegales pueden afectar a otras especies con una densidad poblacional más crítica, como la tonina overa, que es un monumento natural provincial. Manero hizo hincapié en que el número de pingüinos muertos es alarmante, ya que ocurre en un momento clave en su ciclo reproductivo.
La triste realidad de la pesca ilegal y su impacto en áreas protegidas como la de Puerto San Julián es una llamada de atención para tomar medidas más estrictas y garantizar la conservación de nuestra fauna marina. El control y la educación sobre prácticas sostenibles en la pesca deben ser prioridad para evitar futuras tragedias como esta.