2023-11-27

Viedma, la ciudad en la que los motociclistas no usan casco: el relevamiento luego de dos hechos gravísimos

Una recorrida por la ciudad dejó al descubierto que son los menos la que cumplen con la ley. En general, son los jóvenes los que infringen no usándolo, o bien llevándolo en el codo.

De un tiempo a esta parte, los accidentes de motos que se dan en Viedma reúnen una particularidad: la poca importancia que se le da al uso del casco. En el medio, vale la aclaración de que llevarlo colocado es una obligación. No tenerlo implica una infracción y el pago de una multa.

Si nos enfocamos tan sólo en los casos de las últimas semanas, nos encontramos con el fallecimiento de un chico en la zona del Parque Ferreira. En la caída, golpeó su cabeza contra el pavimento y su muerte fue instantánea. Tal vez, y esto ya es conjetura, otra hubiese sido su suerte si llevaba protección.

Por estas horas, otro joven que iba haciendo Willy con su moto, chocó contra un auto, y terminó en el asfalto. Este tampoco llevaba el casco puesto y por el golpe se encuentra hospitalizado, luchando por su vida. Lo que se percibe en la recorrida por las calles de la ciudad es que, en general (informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial) son personas menores de 29 años los que infringen la ley y, para colmo, los que más al límite andan, zigzagueando entre autos, y a alta velocidad. 

Por otro lado, sobre todo en los horarios de ingreso y salida de los chicos del colegio, se puede ver a adultos sin el casco y a los menores sí. La particularidad es que van con la protección del mayor, que les queda grande y, ante un posible siniestro, seguramente se les salga. Por otro lado, muchos suelen llevarlo en el codo, y se los colocan cuando se topan con un control vehicular.

Acá hay dos realidades: muchos de los consultados remarcan que les molesta y que no escuchan bien. Esas son dos de las excusas que más se repiten. Por otro, el valor de casco nuevo (tienen fecha de vencimiento) y normalizado, para cumplir con la ley. Los precios son variados y, en promedio, rondan los 60 y 80 mil pesos. Ya si hablamos de algo más sofisticados, muy por arriba de los 100 mil.

La reflexión que sale casi sin pensarla es qué precio tiene la vida. Ya ahí va en cada uno desde lo moral. En lo legal, es una infracción, y muchos parecen que están dispuesta a desafiar la ley. Porque, incluso, no te cargan nafta si no lo llevas puesto, pero se ve que todos tienen sus mañas, ya sea pidiendo un prestado o cargando en bidones para luego rellenar.

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