VIEDMA
En segundos de terror, un joven se escondió para salvarse de un robo
Personal de la Subcomisaría 59°, con jurisdicción en los barrios San Martín y Norte, tuvo que intervenir en forma rápida para terminar de poner a salvo a un joven quien logró refugiarse en un local comercial a fin de evitar un robo.
El incidente se registró en la esquina de José Hernández y 9 de Julio donde funciona un kiosco, y hasta allí llegó la policía luego de que el Comando de Emergencias 911 avisó de una reyerta, según pudo saber NoticiasNet de fuentes dignas de crédito.
Los integrantes de la unidad policial entrevistaron allí a la joven víctima dando cuenta de que tres sujetos, previo a recibir golpes de puño, intentaron sustraerles pertenencias. En medio de la contundencia de la paliza logró ingresar al local para pedir auxilio.
Los atacantes se quedaron afuera a esperarlo y como no salía, decidieron lanzar piedras contra el inmueble, y junto cuando llovían los cascotes, la propietaria logró reconocer a los tres agresores, que tenían rodeado el ingreso al negocio.
Uno de ellos es un conocido muchacho en conflicto con la ley, que acaba de cumplir 18 años, y que en una causa anterior de robo, la Justicia impuso a este medio que no se lo nombre ni se lo fotografíe en una audiencia judicial bajo el argumento de que “resta una rueda de reconocimiento” por parte de una mujer a quien, tiempo atrás, robó su teléfono celular y al momento de ser detenido lo arrojó al techo de la junta vecinal del barrio 1.016 Viviendas.
El trío fue descubierto cuando huían por 9 de Julio y la calle Borgatti, y ahí pudieron ser reducidos y enviados a la unidad, tras lo cual se supo que el segundo mayor cuenta con 22 años y también quedó detenido en el marco de esta causa de intento de robo.
Mientras tanto, trascendió que el adolescente fue remitido por indicación de las autoridades en turno del Ministerio Público Fiscal (MPF) al Centro de Admisión y Derivación (CAD) dependiente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF).