Día Mundial del Sándwich: origen de la conmemoración y las variantes más argentinas
El Día Internacional del Sándwich se celebra todos los años el 3 de noviembre, siendo uno de los platos más populares en la gastronomía de todo el mundo debido a su versatilidad y simpleza.
La conmemoración surje por el nacimiento en esa misma fecha del inglés John Montagu, IV Conde de Sandwich, a quien se lo considera como su creador en el siglo XVIII, ya que le pedía a sus sirvientes que le sirvieran un trozo de carne entre dos panes, para poder comer sin ensuciarse las manos, mientras jugaba a las cartas.
Argentina cuenta con varios sándwiches característicos de su gastronomía tradicional, aunque cada región o provincia cuenta con sus propias versiones de esta comida.
Opciones argentinas para celebrar este día
Choripán
Un clásico argentino, el choripán es una combinación de chorizo a la parrilla y pan, generalmente servido con chimichurri, una salsa de ajo, perejil y vinagre. Perfecto para los amantes de la carne.
Milanesa a la Napolitana
Inspirado en la cocina italiana, este sándwich consiste en una milanesa de carne que se cubre con jamón y queso antes de ser gratinada. Se sirve en un pan suave y se puede acompañar con lechuga y tomate.
Lomito
Un sándwich relleno de lomo de carne y condimentado con ingredientes como jamón, queso, huevo frito, lechuga y tomate. Suele ir acompañado de papas fritas o batatas como guarnición.
Sándwich de Bondiola
Hecho con bondiola de cerdo asada, este sándwich se sirve en un pan suave y se adereza con diversas salsas y condimentos, como salsa criolla o chimichurri.
Sándwich de Vegetales asados
Para los amantes de opciones más ligeras o sin carne, este sándwich se compone de verduras a la parrilla como berenjenas, zucchinis, pimientos y cebollas, servidas en un pan con aderezos variados.
Sándwich de Atún
Preparado con atún, mayonesa, huevo duro y vegetales, este sándwich ofrece una opción más saludable y deliciosa.
Sándwich de Jamón y Queso Caliente
Un favorito para el desayuno o la merienda, que además es un clásico en bares, este sándwich consiste en jamón y queso derretido entre dos rebanadas de pan, a menudo acompañado de café o té.