Guidi habló de la situación que viven las farmacias: falta de productos y precios por las nubes ante el nuevo aumento
Desde hace unos días, el país registra un verdadero drama por la falta de abastecimiento de medicamentos. No hablamos tan sólo de una aspirina para el dolor de cabeza, sino que también lo padecen aquellos pacientes crónicos y oncológicos. Cortar un tratamiento, en algunos casos, puede generar un gran problema. Todo va de la mano, lógicamente, con los precios y el dólar.
Droguerías que no pueden comprar insumos en el exterior y que, a su vez, ya no están aceptando pagos diferidos de parte de las farmacias que deben abonar el pedido en un pago. El tema, en los lugares chicos, en las farmacias de barrios, es que no cuenta con los montos que se necesitan, básicamente, porque todo lo que venden por obras sociales lo cobran a 60 días, con suerte, y pierden, porque para entonces el valor de reposición ya es otro. Todo se vuelve una cadena que tiene como último eslabón al paciente.
A una semana de que haya estallado esta bomba, y porque en Viedma también se da lo que acontece en toda Argentina, Radio Noticias (105.5) charló con la integrante del Colegio de Farmacéuticos de Viedma, Valeria Guidi, para saber sobre cómo está la situación actualmente. Por lo pronto, hay que decir que, tras el fin del congelamiento de precios, se registró un aumento del 20 por ciento aproximadamente para noviembre.
“Está muy complicada la situación. La farmacia no es un rubro que se separa de lo que es la realidad del país. Por la seguridad social, lo que nos pasa a las farmacias es que nosotros compramos hoy y estamos cobrando a 60, 90 días, entonces, en un país donde tenés 10, 12 por ciento de inflación, cobrar a 60 días, un precio que vos no podés fijar, porque nosotros no fijamos precios, a nosotros nos dicen vos tenés que venderlo a tanto...y nosotros vendemos a eso”, comenzó explicando.
A continuación, ejemplificó: “Lo que pasa es que lo que vos comprás con 1 millón de pesos, dentro de 60, 90 días no comprás lo mismo. Por ejemplo, yo ahora estoy cobrando agosto, y estamos en noviembre. ¿Cómo hacemos para sobrevivir? Ese es un inconveniente. El otro son las droguerías, que venden a un plazo que vienen achicando cada vez más, porque antes era a 30 días, pasó a 20 días, después a 15 días, lo que compro hoy lo pago en 15 días, y te venden poquito, no te venden la cantidad de unidades libres. Te venden tres o cinco...y hay productos, que en la reposición diaria con tres me sobra, pero hay productos, como un Actron, que sale más de una unidad por día, no podés reponer”.
Sobre el faltante, indicó lo que está pasando con aquellos que tienen tratamiento prolongados. “Cuando el producto no está porque está en falta, uno busca otro laboratorio. El inconveniente está cuando al producto no lo puedo vender o no lo puedo comprar porque no tengo margen para comprarlo. Ni siquiera cambiando plata puedo ayudar a este paciente. Hay productos que entre el precio y que pagaste Ingresos Bruto, ya está, ni cambié plata, puse un poquito más”.
A continuación, dio un ejemplo claro: “Yo tengo muchos pacientes diabéticos, muchos pacientes crónicos o de planes 100 por 100, y uno intenta sostenerlos lo más que puede...Por ejemplo, una medicación específica para diabetes, no hablo de insulina, sino de comprimido, está entre 35 y 50 mil pesos. Más una tira reactiva tenés otros 29 mil pesos, y si hablamos de pacientes que utilizan insulina, entre 80, 90, 100 y 130 cada cajita de insulina. Un paciente lleva alrededor de 200, 300 mil pesos en dos o tres recetas. 10 minutos de mostrador. Uno está más de 10 minutos en el mostrador, y cuando uno tiene dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete recetas de esas, en una hora y media, dos horas, soltaste un montón de plata que no sabés cómo la vas a cobrar”.
“Por eso está cortado el plan 100 por 100, y esto pasa con todas las obras sociales...en su momento hasta se suspendió OSDE hasta que hicimos un acuerdo y nos hicieran adelanto para poder llevar la inflación. No pasa solamente con IPROSS, pasa con Sancor, con Avalian, con PAMI, que tiene un precio propio...Si la insulina sale 100 mil, PAMI te dice no, la insulina sale 45 mil, y tu margen lo vas a sacar de esos 45 mil que yo te digo. Te doy un papelito para que le pagues a la droguería. Todo eso hace que seas un excelente administrador para no terminar cerrando, pero lo sufre el paciente”, subrayó Guidi.