DELICIOSO Y FÁCIL DE HACER
Receta clásica: Peras al vino, un postre que nunca pasa de moda
Hay recetas que siempre nos acompañan, por más que pasen los años. Es el caso de esta receta que os presentamos hoy, la receta de peras al vino, un postre clásico con el que siempre quedaréis bien y cuyo bonito color alegra cualquier mesa.
Es una elaboración muy vistosa, que entra por los ojos, y que al probar, también sorprende gracias al dulzor de la salsa y al intenso sabor que toma la pera tras la cocción dentro del vino especiado del que toma su color granate.
Además, es un postre sin alcohol, ya que en el proceso de cocción se evapora totalmente, mientras la salsa va espesando hasta conseguir una textura deliciosa e inolvidable.
Exprimimos el jugo de limón. Cortamos la piel del limón y reservamos. Pelamos las peras y las rociamos con el jugo de limón para que no se oxiden. Al pelarlas, cortamos un trozo de la base para que puedan quedarse de pie.
En una cazuela, ponemos el vino y agregamos las peladuras de limón, el azúcar y la canela. Añadimos las peras y calentamos al fuego. De vez en cuando vamos dando la vuelta a las peras y también las regamos con el líquido. Poco a poco se irán cocinando y a la vez irán tomando un bonito color.
Las mantenemos siempre con el fuego al mínimo para controlar la cocción y para evitar quedarnos sin líquido. Cuando veamos que aumenta el número de burbujas, podemos añadir un poco del jugo de limón para evitar que la salsa se espese y se haga caramelo muy deprisa.
Cuando las peras estén ya con un bonito color y la salsa burbujee mucho, apagamos el fuego y seguimos echando el vino varias veces con el cacito por encima de las peras, para que se impregnen bien con la salsa. Guardamos en la heladera al menos cuatro horas, regando de vez en cuando para mantener la salsa fluida y las peras cubiertas de forma uniforme.