Los viedmenses vivieron un verdadero acto de devoción por la Virgen de la Merced
En una demostración de fe y devoción, la comunidad de Viedma se unió para celebrar la festividad de su patrona, la Virgen de la Merced, en una procesión que congregó a fieles y devotos. Las actividades en su honor a se llevaron a cabo a lo largo del domingo y culminaron con una masiva procesión que recorrió las calles de la ciudad.
Las festividades comenzaron con una caravana en vehículos que acompañaron a la imagen de la Virgen. Después embarcó. La imagen fue recibida en el muelle de Viedma con la Banda de Música de la Policía de Río Negro marcando el inicio de la extensa procesión a pie hacia la Catedral.
Durante el recorrido, la procesión pasó por puntos clave de la ciudad, incluyendo la sede de la Justicia, la Casa de Gobierno, la Legislatura, el Ministerio de Educación, la Manzana Histórica y el hospital, donde se llevaron a cabo evocaciones especiales relacionadas con el bien común.
La Catedral de Viedma estaba repleta de fieles que se habían congregado para participar en la celebración religiosa, y allí el párroco Luis García, en sus expresiones durante la festividad, agradeció a todos aquellos que se esforzaron para hacer posible la celebración en honor a la Virgen. Reconoció a quienes se comprometieron en las diversas acciones, animando y alentando a otros.
También mencionó a aquellos que, ante obstáculos, activaron su creatividad para asegurarse de que la festividad se llevara a cabo sin contratiempos.
El padre García destacó la importancia de mantener una actitud positiva y de servicio, así como el esfuerzo de quienes dedicaron su tiempo y habilidades para la celebración.
El religioso agradeció a los músicos que acompañaron los momentos clave de la festividad y reconoció a aquellos que demostraron un compromiso excepcional, incluso cuando se presentaron desafíos inesperados.
Además, expresó su gratitud a todas las instituciones y personas que colaboraron para que la festividad fuera un éxito, incluyendo a Prefectura, la Municipalidad de Viedma y numerosos voluntarios que trabajaron incansablemente en la sombra.
También expresó su agradecimiento a Dios, Jesús y el Espíritu Santo por su presencia en cada momento de la celebración, y finalmente, agradeció a la Virgen María por su amor incondicional y esperanza.