Enajenación de terrenos en Viedma: la mirada desde el Código de Zonificación Urbana
En los últimos días se presentó un proyecto que fue aprobado en primera vuelta en el Concejo Deliberante de Viedma. Tiene que ver con la enajenación de terreno, que va a pasar por el recinto en una segunda vuelta, con algunas modificaciones, como, por ejemplo, que uno de ellos, considerado espacio verde, no se va a poner a la venta. Esto ya lo explicó Pedro Pesatti que, además, dio a conocer a dónde va a ir el dinero que se junte por esas tierras.
Pero en el medio de todo esto, siguen apareciendo voces. En este caso, Radio Noticias (105.5) charló con el presidente del Consejo Profesional de Agrimensura de Río Negro, José Isaac. “Nos da mucha preocupación porque nosotros, profesionalmente, integramos la comisión asesora del Código de Zonificación Urbana, en la cual se encuentra integrada por profesionales de distintas áreas, que funcionaba, hasta ahora muy bien”.
Enseguida explicó: “El Código de Zonificación Urbana es una norma que viene a planificar y regular todo lo referente al uso y ocupación del suelo. Se fijan pautas para la subdivisión de la tierra que, en lenguaje coloquial, desde un campo pasa a ser chacra, manzana y parcela. El uso del suelo comercial, residencial, industrial...todo eso está en el conjunto de normas del Código de Zonificación. El órgano de aplicación es la Municipalidad y nosotros somos un órgano de consulta no vinculante”.
Luego de dar los detalles de la función que cumplen, de la división en zonas que tiene la ciudad, denominaciones, y demás cuestiones que hacen que haya un respeto del uno para el otro, siguió: “Hay un artículo que cuando se va a realizar un nuevo fraccionamiento igual o mayor a dos hectáreas, es exigencia de este código, ceder al uso público el 10 por ciento destinado a espacio verde del área a fraccionar, y un 5 por ciento destino a reserva fiscal”.
“En la comercialización de los lotes, cualquier persona que va a comprar, el vendedor te muestra un plano y elije su lote, y dice que lo quiere frente al espacio verde...es decir, se genera toda una cuestión (si ese espacio se vende) que después, con el tiempo, se va a cambiar, y nadie está advertido de eso”, remarcó Isaac.
¿Qué se produciría? “Al cambiar el destino, como en este caso, de generar nuevos lotes, y terminar eliminando el espacio verde que no se va a recuperar nunca más, eso influye en muchas alistas. Desde el impacto ambiental hasta la convivencia entre vecinos, la densidad poblacional, toda una serie de cuestiones, que a lo mejor consultado, dándole mayor visibilidad, se hubiera evitado todo esto”, subrayó.
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