VIEDMA
Impacto en el bolsillo: la Feria Municipal, un lugar ideal para las compras gasoleras
El aumento de precios comerciales debido a la inflación obliga a los consumidores a buscar alternativas que permitan cubrir las necesidades de la canasta básica acudiendo a un mercado alternativo como es la tradicional Feria Municipal de Viedma.
La demanda en la búsqueda de alimentos es muy grande, por eso los vecinos se toman en tiempo de buscar el precio que se ajuste a su bolsillo, visitando puesto por puesto y mirando atentamente el valor de los productos.
"Nosotros buscamos productos de la zona. Nos pasó con el tomate, que en un puesto costaba 1.200 pesos (el kilo) y en otro, que son de acá, estaban 800. Cada dos semanas venimos a comprar para abastecernos durante unos días y lo que más compramos son verduras, con algo de fruta también. Antes se compraba en variedad y habían productos que no comíamos, pero ahora vamos directamente a los que consumimos", contó una vecina durante una charla con el móvil Radio Noticias (105.5 Mhz), en el programa El Radar.
El pescado: un alimento saludable y alternativo
En los últimos días el precio de la carne tuvo una suba de un 50 por ciento, tras la fuerte devaluación luego de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Consumir producto cárnicos ya es un privilegio de pocos, por eso muchos apuntan al consumo del pescado.
"La venta anda bastante bien. Los días de semana no viene tanta gente porque muchos están trabajando, pero los sábados se nota mucho más la cantidad de personas que vienen a comprar", contó Joel, quien manifestó que desde hace diez años ofrecen productos del mar en la Feria Municipal.
Los precios son económicos y accesibles para los vecinos: merluza a $2.400 el kilo, gallo a $2.600 el kilo, milanesas a $2.800 el kilogramo, mientras que medio kilo de cazuela precocida cuesta $2.500. Además cuentan con salmón, langostinos y hamburguesas, entre otros.
El comerciante también contó que el pescado sufrió un aumento de alrededor de 400 kilogramos por kilo y agregó que buscan mantener precios económicos para mantener la clientela habitual.
"Ahora se complicó un poco conseguir la mercadería porque con el tema de los lobos muertos no se puede pescar mucho. Lo que vamos consiguiendo tratamos de ponerle precios económicos. El consumo cayó bastante con la devaluación y al tener clientes desde hace 10 años, entonces vamos notando que ya no compran en cantidad. Van llevando un poquito de cada cosa", concluyó.