Iara Cuervo: “Quiero intentar cumplir mi sueño de vivir de la música”
La joven cantante Iara Cuervo participó de Los 8 Escalones, el ciclo que conduce Guido Kaczka, y estuvo cerca de los 3 millones de pesos. Su participación no fue desapercibida y miles de viedmenses compartieron con alegría sus minutos en el programa, donde cantó “Tu nombre y el mío” de Lisandro Aristimuño.
La talentosa de 20 años dialogó con NoticiasNet y habló en torno a su futuro musical y sus recuerdos en la ciudad.
En este sentido, indicó: “Cuando llegué a Capital Federal decidí enfocarme en el estudio, aunque eso no impidió que aparezcan algunos proyectos musicales. Actualmente, formo parte de la banda de Vero Marjbein como corista, quien el 5 de octubre presenta su nuevo disco “Buscando el Sol” en el cultural Morán. Y participo en el Ensamble Electroacústico de la Universidad Nacional de las Artes, con quienes tenemos concierto el 18 de octubre en el Departamento de Artes Musicales y Sonoras (DAMuS)”.
Agregó: “También hay algunas cosas pensadas para el año próximo, y en cuanto a mi proyecto solista estoy de a poco, y sin apuro, empezando a salir de nuevo con algunos temas propios e interpretaciones acompañada de mi guitarra”.
Consultada sobre su idea de estar en el exitoso ciclo de Kaczka, precisó: “Sin dudas la principal motivación para participar de Los 8 Escalones fue pensar en la posibilidad de obtener el premio, aunque no ganar tampoco fue una frustración absoluta porque me llevé una muy linda y divertida experiencia. El resto de los participantes me demostraron apoyo desde el principio y yo a ellos, eso hizo también que sea un disfrute el juego a pesar de los nervios y errores”.
“La verdad no me imaginaba la repercusión que hubo tras mi participación, durante la transmisión y hasta hoy no paran de llegar mensajes, publicaciones con mucho cariño de personas de todos lados pero sobre todo de mi ciudad, Viedma, lo cual me trae mucha felicidad”, acotó y completó: “También me sorprendió encontrarme con la noticia en NoticiasNet, diario La Palabra y un llamado de Radio Encuentro al día siguiente. Agradezco plenamente todo este aliento”.
Seguidamente, Iara no baja los brazos sobre su sueño musical: “A muchos se nos hace difícil mudarnos a otra ciudad para estudiar, pero a pesar de eso quiero intentar cumplir mi sueño de vivir de la música componiendo, creando, cantando y a todo lo que dé lugar mi imaginación y posibilidades” y añadió que para eso “es necesario invertir en cosas como una computadora, monitores de audio, etcétera, además de seguir aprendiendo lo más posible e ir aplicando los conocimientos a distintos proyectos. La Licenciatura a la que me anoté es en Composición con Medios Electroacústicos, lo cual es un campo nuevo para mí, esta carrera plantea grandes desafíos y amplía mis pasiones”.
Y en cuanto a lo que más añora de la Comarca, dijo: “Extraño salir casi todas las tardes al río, tomar mates con mi mamá y hermano en el patio mientras jugamos con las mascotas. Los animales son una parte muy importante en mi vida, de hecho una de mis gatitas inspiró una canción que lleva su nombre “Azul” y el dibujo que tengo tatuado en la parte alta de mi espalda. Ella murió poco antes de cumplir un año, fue una de mis primeras grandes pérdidas. Las muertes cercanas que vinieron después, sobre todo la de mi padre en pandemia se apropiaron de las estrofas de esa canción”.
“Extraño también encontrarme con algunos colegas y amigos de la música a charlar, guitarrear y compartir escenarios. Aunque no estoy del todo triste porque no es un adiós para siempre, por suerte tengo la posibilidad cada tanto de ir a visitar y revivir lo que me hace bien de la querida Comarca”, señaló.
Finalmente, hizo mención al semillero cultural de Viedma y Patagones: “Creo que hay cada vez más niños y jóvenes con talento animándose a incursionar en el arte como algo principal en sus vidas. Fui al Paulo VI, una escuela en la que se incentiva mucho eso, y que lugares como las instituciones educativas se tomen estas cosas en serio ayuda a que más personas se dediquen a la música o a lo que sea su pasión”.
“Hace falta prestarle más atención a las nuevas generaciones, que haya más intercambio entre quienes ya llevan años en el circuito y quienes están recién ingresando, que el Estado y los que se encargan de la movida cultural sigan generando espacios, porque así es como crece la cultura, con movimiento y dándole la seguridad a la juventud de que si siguen aprendiendo, avanzando, van a haber espacio para ellos, para nosotros. Pienso que de a poco va sucediendo, para eso debemos continuar expandiendo y modificando nuestra perspectiva acerca de los trabajadores del arte y la cultura”, cerró.