VIEDMA
Desperdicio cero de alimentos: una manera de cuidar los recursos económicos y naturales
Un tercio de los alimentos que consume la población termina en la basura, mientras 800 millones de personas siguen pasando hambre en el mundo. Teniendo en cuenta esta premisa, la licenciada en Nutrición Mariana Porro, pondrá en marcha un taller en setiembre próximo por medio del cual brindará herramientas para una alimentación y ambientes seguros, donde abordará la cuestión del “desperdicio cero”.
Desperdicio
Observó ante NoticiasNet que “las pérdidas y desperdicio de alimentos son un obstáculo para la seguridad alimentaria y además tienen un gran impacto sobre el ambiente porque al producir alimentos que no se consumen, estamos desechando agua, suelo, energía, mano de obra, combustible, dinero, entre muchos otros recursos”.
Para hacer frente a esta situación, la especialista consideró que “es muy necesario el compromiso de todos los actores involucrados a lo largo de la cadena agroalimentaria, incluso de cada uno de nosotros como consumidores”.
Los desperdicios, explicó, “abarcan todos aquellos que van desde la venta minorista hasta los hogares, por lo general son productos de buena calidad, listos para consumir, pero que son descartados, incluso antes de estropearse. Las causas pueden ser la falta de infraestructura (falta de lugar y equipamiento para almacenamiento), la pérdida de la cadena de frío, ofertas de productos, falta de planificación de las compras, no prestar atención a las fechas de vencimiento, o cuestiones meramente estéticas”.
Asimismo, añadió que “a diferencia de las pérdidas que se producen durante las etapas de producción, almacenamiento, procesamiento, transporte y distribución. Cuando los alimentos por daños mecánicos, prácticas inadecuadas, derrames, degradación, fermentación y elevados estándares estéticos tales como tamaño, color, textura, forma, etc”.
Siete tips para lograr desperdicios cero:
1- Planificar las compras, utilizar una lista de compras:
Agenda en el celular o con lapicera y papel, agendar y armar la lista de los productos que se necesitan, chequear con la alacena y la heladera, así comprar lo necesario y evitar compras de más, compulsivas y / o engancharse con ofertas y promociones.
2- Recorrido inteligente: Empezar por los artículos de limpieza y perfumería, después los alimentos secos y no perecederos (latas , aceite, harina, etc), luego frescos o perecederos (frutas, verduras, huevos) y finalmente buscar los refrigerados o congelados ( lácteos, carnes, etc). Es conveniente embolsar para evitar derrames y goteo de jugos.
Al terminar la compra, ir directamente a guardar los alimentos para no cortar la cadena de frío de los refrigerados y congelados, para que sean inocuos ( no causan enfermedad).
3- Ojo con las ofertas: ¡Son útiles si justo es lo que precisas!, sino te llevarán a comprar cosas de más que no precisas. Tener en cuenta que si no se consume lo que se compra de más, no solo la oferta no tiene ningún beneficio sino que hay desperdicio!
4- Ni más ni menos: Los productos perecederos como leche, quesos, crema, fiambres se presentan en envases de diferentes volúmenes, lo cual facilita la elección de las cantidades necesarias. Al adquirir productos frescos como frutas, verduras y carnes, es recomendable hacerlo en pequeñas cantidades y con mayor frecuencia para disfrutarlos en su mejor momento, con un buen aporte nutricional.
6- Sin parámetros estéticos: Los parámetros estéticos para las frutas y verduras suelen ser sumamente elevados y hasta ridículos, lo que conduce a que se descarten por su tamaño, forma, color, grado de madurez, golpes o partes rotas; sin embargo, son perfectamente aptos para consumo humano y sus nutrientes están intactos.
7- Chequear fechas de vencimiento: Las expresiones “consumir antes de” , “válido hasta”, “vencimiento”, etc. Indican una fecha hasta la cual el producto mantiene su calidad óptima, apto para el consumo según lo que sugiere el fabricante. Aun cuando faltan pocos días para el vencimiento de alimentos frescos estos son totalmente aptos, así que no descartes leche, yogurt, quesos, panificados o carnes si aún no pasaron la fecha.