Las reformas a la ley de Alquileres convencen poco en Viedma
La reciente media sanción obtenida en la Cámara de Diputados para reformar aspectos clave de la ley de alquileres en Argentina desató un intenso debate en todo el país. Los cambios propuestos en la legislación han generado una amplia gama de opiniones entre inquilinos y propietarios, quienes expresan sus preocupaciones y expectativas ante las modificaciones que podrían afectar profundamente el mercado de alquileres.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto de reforma es la propuesta de volver a los contratos de alquiler de dos años de duración, con actualizaciones de precios cada cuatro meses basadas en índices acordados entre las partes.
En este contexto, Kevin Etherington, referente de la Unión de Inquilinos de Río Negro en la Zona Atlántica, expresó a Radio Noticias sus preocupaciones.
"Lo más triste que ha habido en este último tiempo es la especulación en relación a si la ley se cae, si funciona, si se va a derogar", señaló. También destacó la importancia de brindar certeza a aquellos que buscan alquilar viviendas en un mercado volátil.
En relación a la actualización de los precios de alquiler, Etherington subrayó que el aumento frecuente no resolvería el problema de fondo: "Si estamos hablando de una periodicidad más corta para las actualizaciones, tenemos que definir con qué índice, qué valores se van a tener en cuenta".
Además, enfatizó que la inflación en Argentina supera el 100 por ciento anual y que esto complica la proyección y la planificación financiera tanto para inquilinos como para propietarios.
En cuanto a la idea de que las partes puedan acordar libremente cláusulas y condiciones, Etherington planteó que en la práctica esto es difícil de lograr en igualdad de condiciones.
"Esa seguridad jurídica que nosotros siempre dijimos que tiene que tener el inquilino con estas nuevas modificaciones sentimos que estamos perdiendo", afirmó.
El referente también abordó la relación entre el contexto político y el debate en torno a la reforma de la ley de alquileres. Mencionó que las posiciones políticas influyen en la discusión y que ciertos grupos pueden sentirse incentivados por cambios en el escenario político actual.
"Yo creo que hay sectores más relacionados con la derecha que vieron una oportunidad y envalentonados por lo que ha sucedido en estos últimos tiempos en las urnas, entonces también se decide avanzar en esto", comentó.
Los puntos más importantes del proyecto que pasa al Senado
La modificación buscará establecer que “el precio del alquiler debe fijarse como valor único y por períodos mensuales, sobre el cual podrán realizarse ajustes con la periodicidad que acuerden las partes". La modificación introducida permitió especificar que esta periodicidad deberá ser "por intervalos no inferiores a 4 meses”.
En tanto, "para los ajustes, las partes deberán convenir el mecanismo de actualización del precio del alquiler al inicio de la relación locativa, pudiendo aplicar a tales efectos el índice de precios al consumidor (IPC), el índice de precios mayoristas (IPM) y/o el índice de salarios (IS), elaborados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) o una combinación de dichos índices, según las partes acuerden”.
El plazo mínimo de duración de los contratos es de 2 años, volviendo al esquema anterior a la actual ley. Este no es válido para alquileres como las unidades amuebladas "para fines de turismo, descanso o similares y para cualquier otro fin temporario en interés del locatario".
No podrá exigirse al inquilino el pago de alquileres anticipados ni depósitos de garantía superiores a un mes.
El propietario deberá hacerse cargo de las reparaciones urgentes en no más de 24 horas desde la notificación del inquilino y en no más de 10 días corridos en caso de reparaciones no urgentes.
El contrato podría ser resuelto antes de que expire su plazo por parte del inquilino, pero no antes de los primeros seis meses de contrato. Si la notificación se realiza con al menos tres meses de anticipación, no corresponde pago de ninguna suma.