VIEDMA
Miedo entre familiares de las jóvenes asaltadas en una despensa del barrio Inaulauquen
Pareciera que la ciudad se está convirtiendo en un lugar cada vez más peligroso, y a veces resulta difícil manejar la angustia luego de sufrir un ataque violento como el reciente incidente que vivieron dos jóvenes en una despensa del barrio Inalauquen que puede hacer recordar a las familias el estado de vulnerabilidad en que atraviesan.
Como el temor de haber sido víctima de un hecho delictivo puede hacer modificar un comportamiento, en las últimas horas se conocieron expresiones del entorno familiar tras la incursión de tres delincuentes que golpearon a las chicas del negocio con un revólver para llevarles la recaudación y los teléfonos celulares.
“Las chicas trabajan hasta las doce de la noche para ganarse el pan y tener una ganancia, vinieron estos tipos a robar, sacaron alcohol y no es que llevaron el pan para sus hijos, estamos como en Buenos Aires”, señaló uno de los integrantes de la familia luego del robo a ese negocio.
Fue contundente al calificar el hecho que involucró como víctimas a sus familiares. “Si le enseñás a trabajar (por los asaltantes) no aprenden, pero aprenden a robar, y hay que ponerse las pilas con la seguridad”, insistió.
Lamentó la situación y advirtió que de seguir así las cosas, sentenció que “cada vez que aparezca alguien en el mostrador, (las chicas) no sabrán si atender al cliente o llamar a la policía”.
Más allá del descargo público que hizo el dueño del negocio y familiar de las jóvenes asaltadas, NoticiasNet tomó conocimiento de fuentes dignas de crédito que el hombre decidió no presentar la denuncia, aunque no se supieron las razones de su actitud, pese a que contó con la colaboración de la Comisaría 30°.
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