VIEDMA
Vino de lejos a trabajar, se encontró con verdugos y armó un escándalo
Una trabajadora de 47 años de edad denunció ante la Fiscalía local que la contrataron como empleada doméstica, cama adentro, con un sueldo fijo, pero la explotaron laboralmente.
Según denunció la mujer, había sido contratada para limpiar, lavar, planchar y concinar, además de atender a una persona mayor, a quien debía darle la medicación que diariamente tomaba. La residencia a la que fue a trabajar está ubicada en el camino a El Cóndor, en la ruta provincial 1.
Acordado de manera verbal el trabajo, el 19 de julio la mujer se vino desde la terminal de Retiro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) a Viedma para trabajar cama adentro, pero una vez que llegó se encontró con que otra persona que residía con su contratante también debía ser atendida por el mismo precio.
A raíz de esta situación la mujer le dijo al empleador que ese no era el arreglo, por lo que debía abonarle un poco más de sueldo mensual. Si bien el empleador le dijo que se quedara tranquila que se le iba a pagar más, esto no habría ocurrido.
Durante el tiempo que estuvo trabajando, la denunciante dice haber sido explotada laboralmente, sin descanso e incluso la llamaban en horas de la madrugada para atender al hombre que la había empleado.
Pasados los días pidió un descanso, un franco, porque le correspondía. El empleador le dijo que le iba a dar tres días, pero necesitaba conseguir otra empleada para cubrir esos días, que finalmente nunca se los dio.
A raíz de lo relatado y las discusiones, el 4 de agosto el empleador la llamó y le dijo que estaba despedida porque no le servía y porque le había pedido un domingo de franco y él la necesitaba las 24 horas.
Por lo que pudo saber Noticias Net de fuentes dignas de crédito, el intercambio de opiniones -subido de tono- finalizó en la Delegación de Trabajo de Viedma, donde se produjeron acusaciones cruzadas. Ahora está viviendo de prestado.