Finaliza acuerdo de precios de combustibles y petroleras deciden subir los precios
Tras cuatro meses de incrementos mensuales del 4,5%, el acuerdo de Precios Justos Combustibles entre el Gobierno y las principales petroleras llegó a su fin este martes 15 de agosto. Aún no se ha establecido una fecha para una nueva reunión entre ambas partes.
En vistas de esta situación, las compañías Raizen Argentina y Trafigura, que operan bajo las marcas Shell y Puma respectivamente, decidieron aumentar los precios de las naftas y el gasoil en sus estaciones de servicio en un 12,5% a partir de este miércoles. Este incremento genera incertidumbre en los consumidores sobre cuáles serán los próximos pasos y si habrá una respuesta por parte del Gobierno.
Según fuentes citadas por Ámbito, la Secretaría de Energía estaría planeando convocar en las próximas semanas a una reunión a los directivos de las principales petroleras del país -YPF, PAE (Axion), Raízen (Shell) y Transfigura (Puma)- con el objetivo de coordinar los lineamientos de aumento para el siguiente cuatrimestre y cerrar así la gestión del actual gobierno.
Esta situación se da justo antes de una reunión convocada por la secretaria de Energía, Flavia Royón, en la que se buscará renovar el acuerdo de precios de los combustibles. Se rumorea que los incrementos podrían alcanzar hasta el 5% mensual para los próximos 90 días, en línea con las medidas tomadas por el Ministerio de Economía con el fin de combatir una inflación que se espera alcance cifras de dos dígitos debido a los recientes cambios en la tasa de cambio.
En abril pasado, el Gobierno anunció la renovación del acuerdo de precios con las petroleras, estableciendo un incremento mensual del 4% en el precio de las naftas durante un periodo de cuatro meses. Este acuerdo regía desde el 15 de abril hasta el 15 de agosto y buscaba mantener un control en los precios de los combustibles. Sin embargo, llegado el final del acuerdo, la incertidumbre se apodera de los consumidores y se espera una resolución pronta por parte del Gobierno en conjunto con las petroleras.
Esta situación pone de manifiesto la necesidad de establecer políticas de larga duración que aseguren un control de precios en el sector de los combustibles y brinden estabilidad a los consumidores.