Inauguraron el "Espacio de la Humanidad y la Memoria", con el mural del Guernica
Quedó inaugurado el "Espacio de la Humanidad y la Memoria" en el Parque Ferreira. El epicentro de este espacio es el mural que recrea la icónica obra "Guernica" de Pablo Picasso, titulado de la misma manera.
Este rincón artístico se ha creado con el propósito de ser un lugar de encuentro, aprendizaje y reflexión para la comunidad.
Consta de un escenario permanente con el fondo del Guernica, y gradas a modo de anfiteatro.
Además de ser un homenaje al arte y la cultura, el "Espacio de la Humanidad y la Memoria" se destinará a actividades educativas, siendo un aula al aire libre para lecciones relacionadas con los derechos humanos, el arte y otros temas relevantes.
Se convertirá en un punto de referencia para estudiantes de escuelas primarias y secundarias, así como para diversas intervenciones culturales y artísticas.
La recreación magistral de la obra "Guernica" estuvo a cargo del renombrado artista viedmense Juan Marchesi y su equipo de trabajo. El mural fue meticulosamente reproducido en las dimensiones exactas de la obra original de Pablo Picasso, capturando cada detalle y emotividad de esta pieza artística de gran trascendencia histórica y social.
El acto de inauguración contó con la presencia del intendente Pedro Pesatti, la presidenta del Concejo Deliberante Maricel Cévoli y el director de Migraciones Federico Díaz.
La custodia del mural está a cargo de las colectividades judía y vasca, dos comunidades que tienen una representación significativa en el mural y que son un homenaje a aquellos que sufrieron los horrores inmortalizados por Picasso en su obra. Juan Marchesi expresó su agradecimiento al intendente Pedro Pesatti y al equipo de artistas que contribuyeron a la creación del mural. Subrayó que se puso un amor profundo en esta obra porque es un símbolo importante que trasciende el arte, alentando a los espectadores a mirar hacia adelante y a visualizar un futuro lleno de esperanza y renacimiento.
Raúl Goicochea, presidente del Centro Vasco 'Aberri Etxea', señaló la importancia de este lugar como espacio de reflexión sobre las consecuencias de la guerra y la destrucción. Saúl Kohen, referente de la comunidad judía de Viedma y Patagones, subrayó el valor histórico y educativo de este mural como una forma de mantener viva la memoria a través del conocimiento.
Pedro Pesatti resaltó que este espacio no es solo un símbolo del pasado, sino una invitación a la reflexión y el análisis de lo que representa la humanidad.