2023-07-31

EFICENCIA ENERGÉTICA

Ahorra energía y dinero al usar tu lavarropas en el momento adecuado

Consejos para aprovechar al máximo tu lavarropas y reducir los costos de energía

Todos sabemos que el lavarropas es uno de los electrodomésticos que más energía consume en nuestros hogares. Es por eso que resulta fundamental utilizarlo de manera eficiente para reducir los costos en nuestros recibos de luz.

La Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios Públicos (FACE) ha elaborado una guía con consejos prácticos para cuidar el agua, la luz y el gas, mejorar nuestros hábitos de consumo y lograr la tan anhelada eficiencia energética en nuestros hogares.

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Sobre cómo cuidar la luz con el lavarropas

Uno de los primeros consejos que nos brinda la FACE es evaluar el grado de suciedad de la ropa antes de lavarla. Separar la ropa según su nivel de suciedad nos permitirá administrar mejor los ciclos de lavado y aprovechar al máximo los ciclos cortos. Si tenemos prendas muy sucias o con manchas difíciles, es recomendable realizar un prelavado.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es utilizar el lavarropas a su máxima capacidad de carga y optar por ciclos cortos de lavado. De esta manera, aprovecharemos mejor la energía y reduciremos los tiempos de lavado.

En cuanto a la temperatura del agua, lo ideal es siempre lavar con agua fría. En caso de ser necesario calentar el agua, se recomienda no superar los 60°C, ya que esto nos permitirá reducir a la mitad el gasto de energía en comparación con lavar a 90°C. Lavando con agua fría, además de ahorrar energía, estaremos protegiendo los tintes de nuestras prendas y evitando que se encojan.

En cuanto al secado de la ropa, centrifugar es una opción mucho más eficiente que utilizar un secarropas. La opción ideal es secar la ropa al aire libre o al sol, ahorrando así energía y disfrutando de un aroma fresco y natural en nuestra ropa.

Por último, es importante utilizar la menor cantidad de jabón posible, siguiendo las indicaciones del envase del producto. Exceder la cantidad recomendada implica un esfuerzo adicional del lavarropas para eliminar el exceso de espuma, lo que se traduce en un mayor consumo de energía.

Sobre cómo ahorrar energía

Es importante destacar que el consumo energético de un lavarropas puede variar según su clase de eficiencia energética. Los lavarropas de clase A pueden ahorrar hasta un 50% en comparación con aquellos de clase G.

Es evidente que el costo de funcionamiento de un lavarropas también incluye el calentamiento del agua, pero el tipo de lavarropas que utilicemos también influirá en el consumo de energía. Las máquinas de carga frontal, por ejemplo, son más eficientes energéticamente que las de carga superior, ya que utilizan entre un 40% y un 75% menos de agua y entre un 30% y un 85% menos de energía, dependiendo del modelo.

En conclusión, haciendo uso de estos consejos prácticos y aprovechando las ventajas de la eficiencia energética, podremos ahorrar dinero en nuestros recibos de luz al utilizar nuestro lavarropas en el momento adecuado y reducir así nuestro impacto en el medio ambiente.

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