Caso Mandagaray: los instructores condenados no podrán salir de su ciudad sin autorización
El Tribunal que condenó a los cuatro instructores por la muerte de Gabriel Mandagaray impuso hoy medidas precautorias.
Se llevó a cabo una audiencia, a un día de conocerse la sentencia de primera instancia, donde la Fiscalía solicitó una serie de medidas para afrontar las etapas de apelación de la condena.
De esta manera, impuso que Alejandro Gattoni no pueda salir de General Roca (donde cambió su residencia) sin previa autorización y Alfredo Nahuelcheo, Maximiliano Vitali Méndez y Marcelo Contreras deberán circular únicamente en Viedma y Patagones, por riesgo de fugas.
Deberán presentarse a firmar en una comisaría local una vez por semana, pero no se les dispuso el mecanismo de tobillera electrónica, como había transcendido inicialmente.
Gattoni fue condenado a 4 años y 10 meses de prisión; Nahuelcheo a 4 años y seis meses; Vitali y Contreras, a 4 años y tres meses. También recibieron también inhabilitaciones para desempeñar funciones policiales.
En el sistema legal argentino, la fase de cumplimiento de sentencia comienza una vez que queda firme, es decir cuando se agotaron las instancias de apelación. Toda medida que se tome antes tiene carácter exclusivamente de prevención y para garantizar la disponibilidad de los acusados.
En este caso, el Tribunal que lo condenó a prisión hizo lugar parcialmente al pedido de medidas preventivas, y cualquier necesidad de traslado deberá ser autorizada previamente.
Se notificará también a las autoridades para que no puedan salir del país.
El Tribunal, para imponer estas medidas, tuvo en cuenta que si bien la sentencia no está firme, la condena en primera instancia a una pena de cumplimiento efectivo alteró la situación.
De todas formas, advirtió que durante todo el proceso los acusados siempre vinieron a las audiencias y estuvieron a disposición. Aun así, las medidas fueron autorizadas para asegurar que el día que haya una sentencia firme estén disponibles para cumplirla.