Marcados desafíos para las obras públicas en Viedma, en medio de la inflación
El secretario de Obras Públicas de la provincia de Río Negro, Alejandro Echarren, expresó su preocupación acerca de la dificultad que enfrenta la ejecución de obras públicas en la región debido a la inflación y el complejo contexto económico actual. En diálogo con Radio Noticias, Echarren destacó la importancia de finalizar los proyectos en curso lo más pronto posible para evitar la paralización y sus consecuencias negativas tanto para el Estado como para los trabajadores y empresas involucradas.
"La corrida inflacionaria está complicando bastante la obra pública en la provincia de Río Negro, incluida la capital, Viedma. Esta situación afecta a todas las instituciones, y la obra pública no es una excepción. Además, se suman distintos condimentos relacionados con el tipo de licitaciones que tienen las obras, ya sean con financiamiento nacional o provincial, lo que complica aún más la situación y aumenta su complejidad", manifestó Echarren.
El funcionario mencionó que la inflación y los problemas financieros han llevado a la rescisión de contratos con algunas empresas constructoras, lo que ha obligado a volver a realizar licitaciones para continuar con los proyectos. "Hemos tenido varias licitaciones en estos días, pero conseguir que las empresas presenten ofertas se ha vuelto más difícil. Antes, solíamos tener muchas oferentes para cada licitación, pero ahora nos cuesta encontrar interesados", señaló el secretario de Obras Públicas.
Echarren mencionó un caso específico relacionado con el nuevo edificio de IPROSS, donde la empresa constructora enfrentó problemas financieros y se decidió rescindir el contrato de forma unilateral. "Esta situación económica fue el factor determinante para la decisión de rescindir el contrato, pero la empresa ya venía enfrentando dificultades desde hace tiempo. La rescisión nos obliga a llamar a una nueva licitación para completar el 28% restante de la obra", explicó.
El secretario resaltó la urgencia de resolver estos problemas lo más rápido posible, ya que la paralización de las obras afecta tanto a los trabajadores como a las empresas involucradas. "Detrás de cada obra hay un equipo de trabajadores esperando que se cumpla el cronograma para poder continuar con sus labores en mejores condiciones. La rescisión de contratos no es beneficiosa para ninguna de las partes, y la idea es terminar las obras lo antes posible", afirmó Echarren.
Sin embargo, también reconoció que debido a los procedimientos administrativos y la complejidad de las obras, es probable que algunos proyectos se extiendan más allá del presente año. A pesar de ello, aseguró que el compromiso de su equipo y del Estado es trabajar incansablemente para superar los desafíos y avanzar en la finalización de las obras públicas en Viedma y en toda la provincia de Río Negro.