Precios agrícolas: los vaivenes y desajustes que atraviesan productores y consumidores
En medio de la inflación descontrolada que golpea a la economía del país, los productores agrícolas y los consumidores se ven atrapados en una problemática de precios desiguales que compromete seriamente al sector que produce comida.
La brecha entre los precios de origen y destino se ha vuelto compleja y ha generado un llamado urgente a tomar medidas para garantizar precios más justos, y en este contexto, las ferias de venta directa se presentan como una solución para lograr una distribución equitativa de los productos agrícolas.
Darío Castro, un productor provincial de frutos secos y vecino de otros agricultores que cultivan verduras y hortalizas, expresó su preocupación en diálogo con Radio Noticias: "Básicamente por los productos que hacemos nosotros, que son frutos secos, los vecinos hacen verduras y hortalizas, lo que recibimos no tiene nada que ver con lo que termina pagando el consumidor".
Ante esta situación, Castro enfatizó la importancia de que el Estado promueva espacios de venta directa, como las ferias, donde los productores puedan comercializar sus productos sin intermediarios que aumenten los precios. "Por eso es importante que el Estado desarrolle o promocione diferentes espacios para que los precios sean más justos", afirmó.
Comparando los precios actuales en los supermercados y verdulerías con los de las ferias, Castro destacó la enorme diferencia: "Estoy hablando de un 300% más. y como para tener una idea en los productos nuestros, en una nuez con cáscara nosotros la vendemos a 700 u 800 pesos el kilo y en un super o en una verdulería está en 2.000 o 2.500 pesos".
De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en junio los precios de los agroalimentos se multiplicaron entre 3 y 5 veces desde el campo hasta el destino final en la góndola. Las frutas y hortalizas, que son parte esencial de la canasta alimentaria, sufrieron un aumento aún mayor, llegando a multiplicarse por 5,1 veces en el mismo mes. Algunos productos como el limón, zapallito, manzana roja, naranja y zanahoria alcanzaron aumentos alarmantes, multiplicándose por encima de siete veces.
Castro destacó la relevancia de las ferias como una vía para que los consumidores puedan acceder a precios más asequibles y los productores obtengan un retorno justo por su trabajo: "Los frutos secos se han vuelto un poco un lujo por estos días, pero para algunos sectores, por el costo que podemos encontrar en los supermercados, un poco más aliviado encontramos el precio en las ferias, acá tenemos también ferias importantes, multitudinarias", dijo.
Sin embargo, el problema persiste debido a la presencia de intermediarios que compran a precios bajos a los productores y revenden con márgenes exorbitantes, afectando tanto a los agricultores como a los consumidores.
Castro instó a la necesidad de regulación en esta área: "Debería existir una regulación en los intermediarios, ese es el punto acá, porque existen y existen muchísimos y son los que compran y revenden, y son estos distribuidores de frutas y verduras que se acercan a las chacras y que le pagan dos mangos al productor y terminan revendiendo a un precio exorbitante".
Otro aspecto preocupante es la pérdida de interés de las generaciones jóvenes en dedicarse a la producción agrícola debido a estas injusticias. Castro expresó: "Obviamente el perjudicado, aparte del consumidor, es el productor, que después qué ganas tiene de producir, qué retorno tiene, ese es el problema con esto. Los hijos de los productores ven esos padres que sufren estas injusticias y ya no quieren dedicarse a la producción. Los gobernantes tienen que poner atención en cómo hay cada vez menos productores, cada vez se van, se van los chicos, los hijos no quieren producir, ven este sufrimiento de los padres y si quieren ir a hacer otra cosa, cualquier otra cosa que no tenga que ver con la chacra o el campo".