DÍA DE LA MEDICINA SOCIAL
Emocionante testimonio de una familia viedmense en una visita de Favaloro
Se celebra hoy en Argentina el Día Nacional de la Medicina Social en homenaje al doctor René Gerónimo Favaloro, quien nació un 12 de julio de 1923 en el barrio El Mondongo de la ciudad de La Plata.
A 100 años de su nacimiento, es considerado uno de los próceres de la historia cardiovascular nacional e internacional, luego de inventar un procedimiento médico como el bypass, que permitió salvar a millones de personas en el mundo.
En la región hay una historia muy rica para contar que lo tiene como protagonista a Favaloro, quien a fines de la década del '70 y principios de los '80 compartió muchas anécdotas en un campo cercano a San Javier, junto a una familia viedmense.
"Cuando pude ver que se hablaba de Favaloro sentí una emoción muy grande y por eso quería contar y expresar lo que vivimos en mi familia cuando pudimos compartir momentos con él. Pasaron 43 años de aquellos tiempos en el que llegaba al campo y se sentaba a la mesa a comer con todos nosotros. Nunca imaginamos que luego Favaloro iba a pasar a ser una persona tan importante a nivel mundial por todo lo que hizo como doctor y por la salud de las personas", comenzó recordando en su relato Raúl Agüero.
"Nosotros conocimos a Favaloro en el año 1979 y en ese momento tenía entre 45 y 48 años. Mi papá estaba encargado de un campo que era de unos familiares del doctor y cuando llegaban las vacaciones él se quedaba con nosotros. Era un hombre muy humilde y sencillo, con un corazón enorme y gigante en todos los sentidos. Era como un familiar más nuestro", manifestó durante la charla con NoticiasNet.
Raúl tiene un vínculo con la salud desde prácticamente toda su vida. Es ambulanciero desde hace 41 años en el hospital de San Javier y pese a que pasaron muchos años, tiene el recuerdo intacto de las vivencias de Favaloro y sus seres queridos.
Su madre Tomasa Arregin hoy tiene 90 años y nunca se olvida de las sabrosas empanadas que le cocinaba al doctor.
"Cada vez que llegaba a San Javier decía 'vengo a comer las empanadas de Doña Tomasa', porque le encantaban como las hacía mamá. Mi viejo también le cocinaba asado de vaca y se lo preparaba con la mejor carne. Cuando él estaba por venir nos avisaba unos días antes y ya lo esperábamos con todo listo para recibirlo", contó.
Sobre la forma de ser de Favaloro, remarcó su humildad, su calidez humana y los tantos proyectos que quería concretar y que compartía durante las charlas con su padre en el campo.
"Nuestra familia era muy humilde, pero el doctor no tenía ningún problema en sentarse a la mesa a compartir con nosotros. En ese momento yo tenía 16 años y me acuerdo muy bien de todo, porque Favaloro charlaba mucho con mi papá, por eso cada vez que veo su imagen en la televisión y se habla del creador del bypass siento una emoción muy grande. Yo siempre decía que estas cosas las tenía que contar y después de 43 años se pudo dar esta posibilidad", comentó.
"Recuerdo que el doctor hablaba muchas cosas con mi papá, pero en aquellos tiempos nosotros que éramos chicos escuchábamos de lejos, porque antes no te dejaban acercarte mucho a la mesa cuando teníamos visita. Me acuerdo que Favaloro contaba de sus proyectos y ya tenía pensado hacer cosas importantes a nivel mundial que luego las hizo realidad, como la creación del bypass", añadió.
Y agregó: "el doctor se sentía muy bien cuando venía al campo y nos decía que quería que viajemos a conocer Buenos Aires. Cuando nos enteramos todo lo que pasó y de su fallecimiento nos causó un dolor muy grande, sobre todo cuando comenzamos a escuchar que él necesitaba ayuda del gobierno y nunca supimos si no lo entendieron o si miraron para otro lado".
René Favaloro se quitó la vida en las primeras horas de la tarde del sábado 29 de julio de 2000, cuando tenía 77 años. En ese momento, la Fundación Favaloro para la Docencia e Investigación Médica, atravesaba una delicadísima crisis financiera que había terminado por mellar su autoridad dentro de la institución y obligado a instrumentar un plan de ajuste que implicaba reorientar drásticamente el esquema financiero del centro de salud y que le reservaba a él, su mentor, un rol honorario alejado de las decisiones.
"No puedo entender qué pasó para que el gobierno no lo ayude, porque lo que quería era curar a la gente. Hace un par de meses me pasó que falleció mi hermano justamente por un problema cardíaco en Rawson y eso me llevó a relacionarlo con Favaloro", expresó con tristeza Raúl.
"Me dolió que no lo ayudaran, porque él tenía muchos problemas económicos porque su fundación era muy grande y servía para pacientes de todo el mundo, no solo de nuestro país", se lamentó.
"Es increíble para nuestra familia pensar en los momentos que compartimos con una persona tan importante en la historia como Favaloro. Muchas veces cuando lo cuento entre amigos o conocidos se me ríen y me dicen que es cómo que ellos digan que almorzaron con Messi, pero lo mío es absolutamente cierto. Antes de morirme lo quería contar y compartir", sostuvo con orgullo.
René Favaloro fue un cirujano que dejó un legado científico reconocido mundialmente. Y una parte de su vida transitó en suelo rionegrino, anécdotas que la familia Agüero mantuvo es su entorno durante más de 40 años y hoy salieron a la luz en la voz de Raúl. "Él ya no está con nosotros, pero con lo que hizo por la gente ya se ganó un lugar importante en la sociedad y en el mundo", concluyó.