La familia Caracciolo denunció que no se preservó la escena del crimen
A medida que se van conociendo más detalles de la muerte de Jonathan Caracciolo, cada vez aumentan más la indignación, la bronca, la tristeza y la exigencia de que haya justicia.
El joven de 29 años fue a comprar pan a un almacén de las calles 20 y 29 del barrio 30 de Marzo, quedó en medio de un tiroteo y fue impactado por una bala perdida que terminó siendo letal.
Romina Riquelme, una de las cuñadas de Jonathan, expresó que no se preservó la escena del homicidio y cargó contra la falta de empatía.
"Hoy viví las horas más horribles de mi vida, jamás pensé que a una persona le importara más llenar sus bolsillos que respetar el dolor de la familia que tiene pegada a su casa", comenzó.
En este mismo sentido, expuso: "No digo que un verdulero no trabaje, pero les pedí de mil maneras que cerraran el negocio, que la gente no pise la vereda. Todo el día estuve sentada esperando que pericien esa vereda, viendo cómo la gente pisaba la sangre de mi cuñado, sin importarle que estuviera encintada".
"No costaba nada abrir después de que pericien o poner un tablón para que la gente no pisara", agregó.
Asimismo, señaló: "Cero empatía, cero solidaridad loco, lo conocían hace años, no era un extraño, no respetaron nada".
"Sólo les deseo el doble de lo que dan, que reciban la misma empatía que dan. Y la gente, vamos loco, no cuesta nada comprar en el negocio de enfrente o caminar un poco más", añadió y completó: "Hoy me sentí impotente de mil maneras posibles y lo quería contar y que nadie viva lo que vivimos nosotros".