Una mujer de Patagones fue a reclamar su auto al mecánico y terminó encerrada en el taller
Vanina llevó su auto al mecánico Diego Silvera para una revisión general y por un mal armado terminó rompiendo el motor. Luego de siete meses de espera y cansada de las excusas decidió ir al taller para recuperar el auto aunque fuera desarmado. Sin embargo, los trabajadores abandonaron el lugar y la dejaron encerrada dentro del taller.
Vanina, dialogó con El radar por Radio Noticias para contar con detalles lo acontecido el martes 13 en Carmen de Patagones.
“La semana pasada me dijo que el viernes me lo entregaba. Fui y estaba cerrado, el teléfono siempre está apagado. Una vecina me avisó que estaba y voy, empiezo a grabar mientras me acerco y le digo que me dejó colgada. Finalmente le dije dámelo como este que me lo llevo y tampoco”, expresó.
“Ante la falta de respuestas le digo me voy a quedar en el auto hasta que lo terminen, de repente empiezo a mirar para todos lados y no había nadie”, contó.
En ese momento, se comunicó con su abogado y antes que ella llamara a la policía los efectivos llegaron al lugar.
“Viene la policía y me empiezan a interrogar, me dicen que abra y yo grabo todo. Una oficial Luciana Guerrero que me empezó a retar como si fuera una criatura, me decía que estaba en un lugar privado y que estaba haciendo ahí, que me podían denunciar a mi”, narró.
Después de una serie de preguntas, “me entregan el auto y le digo tengo que hacer un acta para dejar sentado las condiciones del vehículo. Me dice: usted no puede hacer ningún acta. Siempre tuve un trato muy feo y me dio la sensación que defendía al mecánico. No me dejaron hacer la denuncia y dijeron que iba a hacer un actita”.
Cansada por el día agitado Vanina llegó a su casa y recibió otra mala noticia. Fue amenaza por alguien del entorno del propietario del taller.
“Para completarla empecé a recibir amenazas de la pareja del mecánico”, dijo.
Finalmente, la damnificada hizo un breve repaso de cómo se fueron dando las cosas para terminar de esta manera.
“Llevé el auto para un control de rutina en diciembre, este señor me lo entrega en vísperas de navidad y me lo armó mal. Se lo hago saber enseguida, el auto no lo anduve hasta el 31 de diciembre vino mi mamá que tiene 85 años a cenar a casa y la llevó a su casa. En el camino el auto explotó, reventó el block”, explicó.
“No fue que lleve el auto a arreglar y no me lo arreglaron, él me lo rompió mal.Siempre lo reconoció y lo reconoce hasta el día de hoy que lo armó mal. Dice que es una desgracia lo que le pasó. Le dije que somos personas y nos podemos equivocar, pero tenemos que llegar a una solución”, siguió.
“Me dice que un motor no podía comprar porque sale mucha plata, voy a soldar el block. Ante esta situación muchos me decían que es una locura. Empiezan a pasar los días y me descarto el auto en la vía pública. Le digo que tenía garage para dejarlo porque no me avisó, me traigo el auto sin el motor”, continuó.
“Esto fue en enero, viendo que se acercaba marzo y yo tengo que llevar a mi nene a la escuela a 25 cuadras, le digo como te ayudo para porque necesito el auto y empiezo a comprar todo, tapa de bancada, biela, pistón, etc. Le compré todo aunque no me correspondía. Ahí fue que empezamos con los versos, la bajada de persiana, se le rompe el celular”, agregó.
Por último, contó que una abogada intervino y le hizo darle el auto nuevamente a Silvera pero después abandonó el caso y tuvo que buscar otro letrado.
“Me acerque a ver a una abogada de Patagones, Viviana Silva, le cuento y logra que en una semana se comprometa con ella a venir a buscar el auto. Me dice, entregaselo que tiene todo y en tres días te lo arma. Esto en semana santa y tampoco resultó, ya llevó más de 7 meses esperando”.