Se cumplen 15 años del crimen de Atahualpa Martínez, en el de mayor impunidad en la historia de Viedma
Sus compañeros del Centro de Educación Media N°18, sus familiares, los amigos que seguían de cerca su sueño de ser médico en Cuba, toda una comunidad entera que se conmocionó con el caso, todos se quedaron con un sabor amarguísimo por tanta impunidad.
Todos los 15 de junio no son una fecha más, sino que se recuerda un nuevo aniversario del asesinato de Atahualpa Martínez Vinaya, quien tenía apenas 18 años. Desde aquel 15 de junio de 2008 hasta hoy siempre hubo un manto de impunidad y de dolor, tanto así que su madre Julieta Vinaya enfermó gravemente y falleció en octubre de 2018 sin saber quién mató a su hijo.
Hoy, a partir de las 11 horas, habrá una movilización frente al Poder Judicial, para mantener viva la memoria de Atahualpa. Familiares indicaron: "A 15 años del asesinato de Atahualpa, encendemos nuevamente la memoria que nos trae la certeza de que este Poder Judicial archiva, niega, olvida, mata".
"Los asesinos, los encubridores, los violadores, los abusadores, los estafadores, los saqueadores, los torturadores, son amigos, son parte del Poder Judicial al que aún la Democracia no le ha llegado", agregaron.
En igual orden, subrayaron: "Quienes amamos, cuidamos, trabajamos, luchamos, creamos, propiciamos, alentamos, sembramos, soñamos, debemos estar fuertes en la memoria de saber que nuestros muertos no son en vano. Aquí nos han reunido para seguir construyendo vida".
"Los que no oyen, no ven, no sienten, no dicen, no hacen son los verdaderos muertos, los que serán olvidados y desterrados de la toma de decisiones, porque esta memoria nos devuelve hijas, hijos, hijes que tomarán sus lugares para hacerlos justos, para hacerlos vida", añadieron.
El hecho
La fiscal Daniela Zágari, que hoy es jueza, no dio a conocer un elemento clave en la investigación: una campera con manchas de sangre de Atahualpa. La familia misma indicó que esa prueba estaba en la causa seis meses después del asesinato, pero se dio a conocer a cuatro años del hecho, lo cual cambió las circunstancias de tiempo y lugar.
La Justicia procesó en 2012 a Felipe Carrasco, a Carlos Morales Toledo y a César Alberto Valla y a Belén Barrientos, pero dos años más tarde fueron absueltos por falta de pruebas.
La Legislatura de Río Negro conformó una Comisión investigadora del caso, la cual tuvo críticas hacia el accionar de la Policía, de Zágari y el juez Carlos Reussi y se iniciaron sumarios. También se hizo lo propio contra el exfiscal Ricardo Falca, quien reemplazó a Zágari unos días.
Reussi quedó desligado del juicio político, Falca fue sobreseído y Zágari recibió apenas una suspensión de 50 días en diciembre de 2020.
Hubo un segundo proceso, donde se abrió la última luz de esperanza. Los jueces que dictaron la sentencia absolutoria, validaron varios de los testimonios de los testigos, que mencionaban a Leandro Mildemberger como el responsable. Pidieron entonces al Ministerio Público Fiscal que se encargue de investigarlo. Pero tiempo después se archivó la causa.
Ese mismo año, el fiscal Fabricio Brogna elevó un reclamo para que se reabra la investigación, pero fue el último intento frustrado para que se haga justicia. En abril de este año, el caso fue cerrado definitivamente por la Corte Suprema de la Nación sin haberse encontrado culpables.
De esta manera, el caso quedó archivado en todos los órganos judiciales y la impunidad de este asesinato será de por vida.
El argumento para tamaña decisión fue la falta de nuevas pruebas para mantener la investigación abierta.
El asesino sigue sin conocerse.