2023-06-13

14 DE JUNIO DE 1982-A 41 AÑOS DE LA RENDICIÓN ARGENTINA EN MALVINAS

El recuerdo de nuestros héroes, y las voces que mantienen viva la lucha por la soberanía

Testimonios de quienes estuvieron cerca ese día.

El 14 de junio de 1982, y contra la orden del dictador Leopoldo Galtieri, el gobernador militar de las Islas Malvinas, el general Mario Benjamín Menéndez, firmaba la rendición argentina.

"Yo, el abajo firmante, comandante de todas las fuerzas argentinas de las Islas Falklands me rindo al general Moore como representante del Gobierno de Su Majestad británica. Bajo los términos de esta rendición el personal argentino de las islas debe mantenerse en los puntos que sean designados por el general Moore y deben entregar sus armas, municiones o cualquiera otra arma o equipo según ordene el general Moore. Siguiendo a la rendición, todo el personal de las Fuerzas Argentinas será tratado con honor de acuerdo con las condiciones de la Convención de Ginebra de 1949", consigna el documento histórico firmado por Menéndez y el general Jeremy Moore.

El conflicto armado provocó la muerte de 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños, y la población argentina –a través del locutor de Presidencia, Juan Mentesana- se enteró de la capitulación cuando se leyó el tristemente célebre Comunicado 165 del Estado Mayor Conjunto.

En el marco de un nuevo aniversario de la rendición argentina, el valor y el recuerdo de los protagonistas de aquel conflicto, excombatientes y veteranos, tanto aquellos que estuvieron cara a cara con el enemigo como quienes desde lejos pretendieron servir al objetivo.

Uno de los aspectos destacados sigue siendo el papel de los llamados "soldados continentales", aquellos que prestaron servicio en el continente durante la guerra y que hoy en día siguen reclamando el reconocimiento oficial. 

En Viedma, un grupo de estos veteranos mantiene una carpa frente a la plaza San Martín, llevan adelante acciones judiciales en busca del anhelado reconocimientos.

Uno de los soldados continentales, Juan Carlos González, accedió a hablar con NoticiasNet, compartiendo detalles de su reclamo y los recuerdos que persisten después de más de cuatro décadas. Al referirse al día de la rendición, González señaló que estaba al tanto de que la decisión se manejaba desde días antes. "La rendición la firmó Benjamín Menéndez para el Ejército argentino en Malvinas", afirmó, y agregó: "La Fuerza Aérea no se rindió, nosotros no nos rendimos, pero sí acatamos un alto al fuego".

González lamentó una vez más los decretos y leyes que han generado cierta contradicción en cuanto a quiénes pueden acceder a los beneficios que el Estado argentino otorga a quienes participaron de alguna forma en el conflicto. A pesar de ello, mantiene la esperanza de que a través del diálogo político con las autoridades de gobierno se pueda encontrar alguna solución. Sin embargo, hasta el momento, ha habido pocas señales de avance en esta dirección.

Rubén Darío Cabrera
Rubén Darío Cabrera compartió con NoticiasNet su actuación y recuerdos del momento de la rendición de los argentinos en tierras malvinenses. Reveló la dura experiencia vivida por aquellos que estuvieron en el frente de batalla.

Cabrera relató que, en el último día antes de la rendición, su regimiento se retiró del aeropuerto para dirigirse al pueblo, ubicado a unos catorce kilómetros de distancia. Fue en ese momento que se encontraron cara a cara con los ingleses y se vieron obligados a entrar en combate. "Utilizaba el elemento que tenía para defensa, tirando a los bultos, tirando a donde veía que serían los fogonazos y, en lo posible, hacer blanco", recordó. A pesar de su valentía, Cabrera expresó incertidumbre acerca de si sus acciones tuvieron éxito.

El excombatiente relató que, después de estar varias horas en contacto directo con el enemigo, se enteraron de la rendición de Argentina. 

Esta noticia, según Cabrera, fue "bastante bochornosa, a la vez alegre, pero a la vez triste", ya que tenían la esperanza de poder quedarse con las Islas Malvinas. Sin embargo, el esfuerzo y el sacrificio parecieron no haber servido para más que rendirse.

Cabrera también mencionó que en otros lugares aún no se había anunciado el alto el fuego y que se escuchaban tiroteos esporádicos. 

El regreso de los soldados argentinos, según su testimonio, estuvo lleno de desánimo y frustración. Después de dos meses y medio en las Malvinas, la derrota y la pérdida de vidas y territorio fueron una gran decepción. A pesar de todo, destacó que el trato recibido como prisioneros fue relativamente cordial.

Finalmente, Cabrera regresó a Viedma, donde fue recibido por su abuela, quien lo vio asombrada y sin comprender del todo lo que había pasado. 

A lo largo de los años, Cabrera se enorgulleció de representar a sus camaradas dentro de la provincia de Río Negro, pero también reconoció el duro impacto psicológico que el conflicto tuvo en su vida. "Estuve unos 25 años trabajando para mis camaradas hasta que casi revienta mi cabeza", confesó, añadiendo que fue gracias a Dios que pudo superar esa situación.

En cuanto a su postura actual, Cabrera afirmó tener claro que las Islas Malvinas pertenecen al pueblo argentino y que el reclamo no debe ser olvidado.

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