Padres de un preso en el penal N° 1 de Viedma denunciaron a guardias por maltrato a ellos y al detenido
Esta semana, la familia Rojas recurrió al Ministerio Público Fiscal para realizar dos denuncias penales por el maltrato que habrían recibido en el penal N° 1 de Viedma. Según informaron, fueron a visitar a un hijo que está detenido allí, pero no los dejaron pasar. Se sintieron agraviados y por eso recurrieron a la Justicia, para que se investigue.
Este medio tuvo acceso al acta, en la que se puede leer que madre y padre del detenido llegaron en horario de visita, acudieron a la mesa de entrada, les hicieron la inspección de rigor, y los dejaron pasar. Sin embargo, todo cambió cuando pasaron al sector de guardia, cuando quien estaba a cargo les dijo que no podían ver al detenido y les pidió que se fueran.
Cuando consultaron, el argumento fue que el detenido estaba sancionado y que no podía recibir visitas. El oficial les dijo que estaba en “buzón”, por lo que no podía darles información sobre su situación. Les habría dicho que se iba a ir “por las buenas o por las malas”.
Al salir, el oficial de guardia externa y dos uniformadas más se enteraron de la situación y los dejaron pasar. Pero cuando el que se los había impedido se enteró, habría increpado a sus colegas por desautorizarlo. “¿Quién los dejó entrar? Se tienen que ir porque sino los voy a sacar a patadas”, habría pronunciado.
Preocupados por la salud de su hijo, hablaron con otro oficial que les dijo que el detenido estaba bien. Que había hablado con el médico y que se lo había garantizado. Investigando, supieron que el ingreso a “buzón” se dio porque fue agredido por la fuerza de choque del penal. Según averiguaron, le propinaron “tremenda golpiza”.
Además, remarcaron que dos policial pertenecientes al grupo de choque se turnaron para pegarle a su hijo. Remarcan que uno de ellos tiene un prontuario por tortura, tormentos y lesiones. Con causas abiertas por estas cuestiones. Indican que abusa de su poder y por esa la preocupación sobre lo que pueda llegar a pasar con el familiar preso.