Preocupa el aumento de poliladrones en la costa atlántica de Río Negro
Ayer publicamos un artículo periodístico en torno a la queja de una vecina, porque un policía de 31 años les robó una bañera, una puerta y otros materiales de una obra en construcción. El hecho fue en Patagones, pero el ladrón fue un hombre que presta servicios en una comisaría de Viedma.
Le dieron el beneficio de una probation, que incluyó firmar en el Patronato de Liberados mensualmente y darle 5 mil pesos como resarcimiento a la familia víctima.
El sujeto sigue trabajando en una dependencia policial.
El caso se suma a otro de marzo de 2022, cuando denunciaron el robo de un celular a un chico que va al club Náutico La Ribera. Los padres del adolescente vieron que se ofrecía por Facebook, simularon una compra, y cuando se reunieron con el que lo tenía resultó que se trataba de un policía.
El enojo en ese momento fue que los tutores estuvieron declarando durante cuatro horas, y el individuo estuvo tras las rejas apenas la mitad de ese tiempo.
Hace poco más de un mes, otro insólito y repudiable hecho volvió a poner en tela de juicio a la Policía de Río Negro. Fue tras un robo en un restaurante de Las Grutas, ubicado en la peatonal Viedma 825, a la altura de la Segunda Bajada.
Desconocidos rompieron la cerradura, lograron ingresar y se apoderaron de un monitor de 17 pulgadas y un horno microondas, entre otros artículos.
Recién a las 10 de la mañana del domingo, la encargada se dio cuenta de la situación y avisó a la Comisaría 29 del balneario. Sin embargo, cuando chequeó las cámaras de seguridad se encontró con lo peor.
Mediante un video que llegó a esta Redacción, se pudo ver cómo dos policías engancharon a uno de los malvivientes, pero lejos de detenerlo fueron coimeados con bebidas alcohólicas.
El DVR indicó que todo ocurrió a las 5 de la madrugada. Los uniformados dialogaron tranquilamente con uno de los ladrones, quien les dio dos botellas de champagne y se fueron sin importarles el delito.
Todas estas secuencias suman preocupación a la población en general, puesto que quienes deben cuidarnos son parte de los ilícitos.