2023-05-18

Una diminuta trampa está al acecho en pleno centro de Viedma, y puede generar un dolor de cabeza

Se trata de una punta de un hierro que sobresale en Laprida y Belgrano.

Los transeúntes que habitualmente circulan por la intersección de Laprida y Belgrano de esta capital, quedaron estupefactos con la sorpresa que se pueden llevar automovilistas y motocicletas si llegan a rozar con alguna cubierta de sus vehículos el borde de un tremendo bache producto de una obra inconclusa.

De la zanja con forma rectangular que quedó a pocos metros de la vereda de Laprida al 100, donde antes funcionaba un bar y cuyo edificio está ahora abandonado, sobresale la punta de una malla sima que quizás sea de unos tres milímetros pero de pasar por arriba con neumáticos puede provocar su rotura con los consiguientes materiales que podrían conllevar estas colisiones, si es que no hay otro tipo de riesgo encima.

Esta rotura del pavimento lleva meses, y en ese sector de la ciudad, quienes viven o transitan por allí, desconocen si el pozo casi tapado –salvo esa irregularidad- sirvió para conectar las cloacas o no, pero lo cierto es que está abandonado como la obra de donde funcionaba el bar.

También implica un misterio y nadie sabe, si tanto la empresa Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima (ARSA) como la comuna capitalina enviaron inspectores a esa esquina para supervisar esta anomalía en el marco de un convenio recíproco que mantienen para evitar que continúen los baches a cielo abierto.

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