Presidenta de la Junta del Lavalle: "Muchos jóvenes han tomado ese espacio como un refugio"
El barrio General Lavalle es uno de los más poblados de Viedma, en su mayoría poblado con gente trabajadora, pero lamentablemente habitualmente es tapa de los diarios por hechos de inseguridad o por alguna falencia en algún servicio público.
La presidenta vecinal, Alejandra Guerrero dialogó en Un Día Cualquiera por Radio Noticias y refirió: "El barrio Lavalle parece una localidad aparte, pero nosotros con nuestro trabajo hemos tratado de integrarla, ha sido nuestra labor en estos cinco años y creo que vamos por un buen camino. Es una tarea diaria, de lunes a domingos, no hay descanso ni feriados, pero estamos muy contentos con lo que hemos ido avanzando".
Asimismo, indicó: "Esta es una tarea de estar a la par y de trabajar en conjunto con todos los actores que están en el territorio" y completó que lo primero en que se pensó es en "tener una Junta abierta para todos los vecinos y lo hemos sostenido".
A pesar de los problemas diarios, manifestó: "Cuando uno tiene la intención de cambiar una realidad o tiene esperanza de un cambio, nosotros vamos a seguir estando ahí. Eso es lo que me moviliza a mí en lo personal y los vecinos lo han aceptado bien, he sentido el cariño y el acompañamiento de todos por igual".
"La Junta me lleva todo el día literalmente, anoche salí como a las 23 horas y así es casi todos los días, pero si no tuviéramos esa presencia hay cosas que directamente no funcionarían, como la posibilidad de tener cuatro talleres en simultáneo", explicó.
Enumeró que hay más de 500 personas inscriptas en distintos talleres, por lo que hay algunos horarios en donde están llenos de vecinos. Entre ellos, hay proyecto con el Instituto Universitario Patagónico de Arte (IUPA), con el programa Emprender, de oficios, deportivos y algunos autogestionados.
Por otro lado, destacó: "Nuestra gran herramienta hoy ha sido la Junta con los deportes y con los oficios, porque muchos jóvenes han tomado ese espacio como un refugio, como un lugar de contención, un lugar donde saben que tienen cariño y también límites. Nosotros gratamente hemos visto como algunos jóvenes que han estado bajo una situación de consumo, o que tienen alguna situación de vulnerabilidad en el entorno familiar, hoy se han podido escolarizar.
Es difícil sostenerlos, tenés que estar muy presente con ellos, pero ha sido un gran resultado en muy poco tiempo".
En igual sintonía, valoró el compromiso y el sentido de pertenencia con el barrio, debido a que muchos chicos le piden que consiga materiales para embellecer las placitas y otros sitios públicos y que ellos se encargarán de la mano de obra.