Un golpe más al bolsillo: renovar el tubo de GNC está más salado que nunca
El gobierno nacional dispuso eliminar todas las viejas válvulas de los tubos de GNC de automotores y ahora deben ser reemplazadas por una de bloqueo de cilindro, operada eléctricamente.
Todos estos cambios han producido un mar de lágrimas para quienes se encargan de la tarea de gestionar los tubos, ya que se han estoqueado con los diseños anteriores y ahora servirán solo de adorno.
El mismo dolor de cabeza se extendió para quienes deben renovar el tubo, debido a que la reposición ahora sale unos 60.000 pesos en efectivo. Si bien es un trámite que se hace cada cinco años, con la coyuntura económica actual muchísimos vecinos no cuentan con el mencionado dinero.
Algunos incluso están optando por volver al sistema de nafta. De acuerdo al Enargas, que estableció esta medida a través de la Resolución 375/2022 aprobada en septiembre de 2022, las válvulas anteriores no tienen la capacidad para liberar correctamente el gas natural almacenado ante un incendio o altas temperaturas. Eso podría provocar fisuras y/o rupturas.
Como era de esperar, a nivel nacional cayeron las conversiones a GNC en un 33 por ciento en la primera parte de 2023, pese a que el precio de los combustibles líquidos (nafta y gasoil) aumentó tres veces en el mismo período.
De acuerdo a las estadísticas publicadas por el Ente Regulador del Gas, entre enero y febrero de 2022 se convirtieron 13.281 vehículos. En el mismo período de 2023, esa cifra bajó a 8.798 conversiones.
En toda la Argentina hay actualmente un 12,9 por ciento de automóviles convertidos a GNC sobre el total del parque automotor, que ya supera los 14 millones de unidades (14.840.010 exactamente), según un informe elaborado por la Asociación de Fábricas Argentina de Componentes con los números de 2021.