2023-05-03

JUICIO POR LA MUERTE DE MANDAGARAY

La tremenda frase de un instructor a los cursantes: "La mierda flota en el agua y el mar devuelve la basura"

Germán Morales fue otro de los que presenció el calvario que vivió él y sus compañeros, en aquel fatídico curso que realizó el COER en 2021, en Bahía Creek.

En una nueva jornada del juicio a jefes policiales por la muerte del aspirante Gabriel Mandagaray el 15 de abril de 2021, los testimonios se multiplican. Este miércoles 3, uno de los interrogados fue el cursante Germán Morales, que desde hace 8 años es policía y hoy se desempeña en la fuerza como cabo primero. 

Consultado sobre el motivo que lo llevó a inscribirse en el curso del COER, Morales, que en ese momento prestaba servicio en la unidad de General Roca y hoy lo hace en la de Villa Regina, comentó: “Por una cuestión de que hay que tener un curso básico para estar en la unidad COER, para profesionalizarse, aprender y adaptarse al trabajo diario de la unidad especial”.

Sobre cómo fue el inicio del curso, dijo: “Inició en Viedma y después del primer día en Bahía Creek. Llegamos a unos bancos de arena donde el señor (Alejandro) Gattoni dio inicio al curso... Dijo bienvenidos al curso y empezaron a largar granadas de gas lacrimógeno. Estaban los instructores (Alfredo) Nahuelcheo, (Maximiliano) Vitali, (Marcelo) Contreras y Gattoni estaba en la cima del montículo de arena. Vitali, recuerdo, estaba con una máscara de gas, arrojaron granadas de gas y nosotros avanzamos por entre medio del humo”.

Consultado sobre si observó alguna situación violenta que haya padecido algunos de sus compañeros, tras la respuesta afirmativa, comentó: “Por ejemplo, cuando orinaron a mi compañero Mandagaray, cuando golpearon al compañero Lagos... La situación de Lagos, íbamos arrastrándonos, íbamos todos uniformados con la FMK-3, mochila en la espalda, nos íbamos arrastrando y entre esos unos nos quedábamos más atrás, avanzaban, un grupo se iba más adelante, otro más atrás, e iban apurando a que teníamos que ir todos juntos adelante. Y en eso uno de los instructores (Contreras) empieza a golpearle en los pies a uno lo golpean reiteradas veces”.

“Lagos después iba adelante mío y no se puede mover más, queda atieso, no podía avanzar, no se podía mover, decía que le dolía la espalda. Después estuvo unos minutos así y siguió moviéndose, avanzó un poco más hacia adelante y de ahí ya se paró, no pudo, no lo ayudaron a pararse, no podía seguir. Se retiró en ese momento del curso”, remarcó.

Sobre Mandagaray, subrayó: “Una tarde/noche teníamos una clase teórica, por así llamarla. Nos dictaban algunas teorías que... Estábamos sentados en el agua en una parte de la orilla de la playa, que sentados el agua nos llegaba a la cintura, tendría unos 20 centímetros de agua. Estábamos todos completamente uniformados, correaje todo. Las mochilas las usábamos como de mesa adelante porque la poníamos entre medio las piernas. Y ahí escribíamos uno en libreta, otro en cuaderno... Escribíamos lo que iban dictando los instructores”.

“Ellos nos dictaban y en una de esas oportunidades, como a modo de broma, dice este Nahuelcheo que tenía ganas de orinar. Se corre a un costado, se pone a orinar y le orina en la espalda a Mandagaray”, dijo y sobre cómo actuaron los demás instructores, remarcó: “Orinalo para que agarre olor a hombre, a ver si agarran esto olor a hombre, eso dijo el señor Vital”. 

Sobre el uso de armas de fueron de los instructores, comentó: “En los momentos que nos hacían ejecutar movimientos vivos, que nos íbamos arrastrando con munición de antitumulto, que es la compuesta de perdigones de goma, íbamos arrastrando, caminaban entre medio, que avanzáramos y disparaban ahí sobre el suelo al costado nuestro, disparaban con la escopeta... Estarían a 20 centímetros e nosotros”.

¿Utilizaron métodos de confección de máscaras? “Sí. En esa oportunidad me hicieron formar una fila, estábamos todos los cursantes, encontraron una bosta de animal, escupieron los introductores, después hicimos una fila y fuimos, nos dijeron que fuéramos escupiendo todo sobre la bosta esta de animal, agarraron un palito, revolvieron, hicieron un lodo con la bosta de animal y que nos enmascaremos con eso en la cara”. 

Sobre las prácticas en el agua, sostuvo: “El día miércoles, fue una tarde, por ejemplo, entramos y ahí estábamos con el señor Nahuelcheo y Vitali, entrábamos al agua, todo completamente uniformado, lo único que ese día habíamos dejado el correaje con la pistola 9mm provista de cada uno de nosotros la habíamos dejado en la orilla, nos habíamos sacado de ese correaje y entrábamos al agua, hacíamos una forma de cadena humana”.

“Ese día me había acalambrado todo el tronco superior, o sea, el estómago me había acalambrado y las piernas, que no recuerdo quién me sacó del agua, fueron dos personas que me sacaron del agua, porque me estaba ahogando en ese momento. Después de eso, bueno, continuaron insistiéndonos. Vitali, el señor Vitali nos hacía ingresar al agua que estaba en conjunto con el señor Nahuelcheo. Y bueno, que nos metiéramos al agua, que no seamos cagones, que el mar, que la mierda flota en el agua y que el mar devuelve la basura, la saca afuera, decía Vitali”, sostuvo.

Asimismo, remarcó que los instructores se ríeron de Gabriel por ser el hijo del Comisario General de la Regional Primera y de Adriana Fabi. 

Sobre el momento de la muerte de Mandagaray, expresó con gran dolor: "Ellos ingresaron al agua y Nahuelcheo me decía que mirara al frente y no al mar, yo miraba lo que iba haciendo el grupo (donde iban Mandagaray, Quiriban y Erice), se perdían en el agua, quedaron sumergidos y lo veía a Gattoni para ver si los paraba. En eso vi que el segundo grupo tiró el pirulo al suelo y empezaron a la levantar la mano, pidieron ayuda".

"Yo fui el primero de la línea que se sacó el correaje, salí corriendo hacia abajo y otros compañeros los sacaron a Quiriban y a Erice totalmente arrollados, no les podían abrir los brazos, eran unas pelotas duras. Empezar a gritar que faltaba el 30, que no se encontraba el 30 y el 30 era Mandagaray", detalló. 

"El mar estaba muy picado y cuando partí corriendo Gattoni le gritó a Nahuelcheo ¿Qué mierda hicieron? Y Nahuelcheo le contestó ¿Qué me venís a decir ahora si vos nos estabas viendo, por qué mierda no nos paraste? Gattoni se agarraba la cabeza y no corrió hacia el agua, Nahuelcheo lo mismo, el único que se metió al agua en un momento fue Contreras", añadió.

"Vitali salió del agua, caminó unos metros, se arrodilló en el piso, estaba exhausto y lo único que gritaba era 'Me falta el 30, me falta el 30'. Yo corrí de lado a lado y no se veía", precisó. 

Morales puntualizó también: "Se armó un caos, nadie dio una orden ni formó al resto de los cursantes, todo era un descontrol. Yo me quedé en la orilla arrodillado y le pedí a Dios que nos diera un cuerpo para llevarle a los padres, porque llevamos más de una hora con el cuerpo en el agua. Yo corrí de una punta a la otra porque andaban lobos marinos y cuando asomaban la cabeza pensaba que era Mandagaray. Corría de una punta a la otra y eran estos animales, hasta que después de un rato el mar lo tiró afuera, lo arrastré un poco más arriba y le empecé a hacer RCP, ya estaba duro, ya estaba muerto". 

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