Crisis económica en Viedma: testimonios de vecinos en la puerta de un supermercado
La crisis económica se acrecienta en Argentina y, por supuesto, Viedma no es la excepción a la regla. A esta altura la incertidumbre genera temor en los vecinos, en los trabajadores que a diario se chocan con la realidad de no llegar a fin de mes. Hoy, ir a un supermercado, llevar adelante lo que antes era la clásica compra mensual, ya no es tal. Para muchos no es posible porque llenar el carrito con productos de primeras marcas tiene un costo de un sueldo promedio.
Es por eso que la gente mira, hace cuenta, compara, y busca mercadería de terceras marcas y cuartas marcas. A esto se le suma que hay faltantes de primeras marcas, de esas que el que tal vez puede, tampoco consigue. Regresaron los cartelitos con la leyenda que dicen que sólo se pueden llevar tantos productos por persona. Pasa con el aceite, azúcar, y otros productos que son básicos en el hogar.
Pero en estos temas la realidad se ve en la calle. Es por eso que el móvil de Radio Noticias (105.5) estuvo charlando y recolectando testimonios en la puerta de una sucursal de La Anónima. Lo primero que se notó fue el clima desalentador, las caras largas, de desorientación porque de una semana a la otra la remarcación fue abrumadora en algo que hay que comprarlo sí o sí, que no se puede dejar de lado.
Una de las primeras vecinas entrevistada, soltó: "Malísima (la situación). Los precios aumentan siempre...venís al super y siempre hay precios nuevos. Estamos mal". la otra consulta fue referida al faltante de productos. "Hay marcas que no están, que están perdidas o no las traen más, no sé que pasa. Hay marcas que ni las conozco. La verdad es que está complicado. Para una que tiene un sueldito, que es jubilada, por ahí...pero hay gente que la está pasando muy mal", indicó.
Por otro lado, sostuvo que ya no come carne por los altos precios. "La carne ya no se consume como antes. Las milanesas, alguna tirita de asado...nada. He dejado de consumir. Por ahí compro algunos cortes, pero baratos y poco, tampoco compro mucho".
En la recorrida, otro vecino no ocultó su fastidio. "Es un quilombo, nadie controla nada. Esto es tierra de nadie. Cada cual cobra lo que se le canta, cobran por si el dólar sigue subiendo, en las góndolas hay la mitad de las cosas, hay faltante...siempre que se dispara el dólar pasa esto, que no es faltante, lo están escondiendo. Es especulación", dijo.
Luego, se refirió a su emprendimiento. "Yo quiero hacer logro para el 1° de mayo, pero no sé cuánto cobrarlo. Si no sabés cuánto sale hoy, cuánto sale mañana. Es una locura que a dos días de que vos vas a hacer un locro no sabés cuánto lo vas a poder cobrar".
De esta manera fueron pasando los testimonios de la calle que está al rojo vivo. La desesperación en cada uno de ellos por no saber dónde, pero, sobre todo, cuándo se va a terminar esto que está pasando. El horizonte, el final del túnel está muy lejos y la luz no se ve.