PATAGONES
La escuela secundaria n° 6 llevará el nombre de Doña Catalina Villarino
Este jueves 27 abril se impondrá el nombre de Cata villarino a la escuela secundaria N° 6 de Villa Lynch, acto que se realizará a las 18 en el edificio ubicado en la calle Celedonio Miguel 386 de Carmen de Patagones.
La iniciativa en cuestión fue una propuesta de alumnos y docentes de la institución y contó con la aprobación del Concejo Deliberante de Patagones. La fundamentación del proyecto estuvo a cargo del profesor Roberto Bovcon.
Fundamentos
Al momento expresar los fundamentos, el profesor Bovcon señaló que “a 10 años de la partida de la “Abuela Gaucha”; nuestra escuela N° 6 se llamará Catalina Villarino, para que esta digna maragata trascienda como ejemplo de una gaucha abanderada y permanente reivindicadora de nuestros padres patriotas que defendieron esta tierra en marzo de 1827 de las tropas invasoras brasileras”.
Según remarcó, Doña Cata “fue un ejemplo de mujer rural, hija, madre y abuela que nos legó y subrayó la importancia de rendir homenajes a nuestros héroes maragatos. De estirpe portuaria, ya que sus familiares trabajaron en el Puerto de El Carmen, su vida se trocó rural campestre, dedicándose a cuidar animales y tropilla en torno a la rivera norte de nuestro río Negro, entre Laguna Grande y el Carrizal”.
Doña Cata, “siempre practicó y fue experta en las labores campestre y en las tareas hogareñas, pero al mismo tiempo se ocupó y procuró que otras la imiten en su concepto de recordar la Patria chica maragata”.
Su imagen “perdura en la retina de todos los maragatos, montada a caballo con la bandera Argentina como símbolo de argentinidad".
La historia de Doña Cata Villarino "está ligada, de una forma u otra a los hitos culturales más importantes de la ciudad patagónica. Por ello, en los últimos años de su vida era considerada un símbolo viviente del ser maragato”.
A mediados de la década de 1950, “con el que fuera el grupo denominado Los Patriotas, comenzó a visitar cada 7 de marzo el histórico Cerro de la Caballada, para homenajear a aquellos patriotas que defendieron la comarca en el año 1827, de una invasión del Imperio del Brasil”.
Si bien “ese grupo de jinetes se desintegró luego de cierto tiempo, Doña Cata Villarino siguió cumpliendo la tradición de visitar el cerro, convencida de que rendir homenaje a los héroes de 1827 era mantener vivo su legado. Falleció los 93 años, un 17 de julio de 2013”.