En la Catedral de Viedma están cansados del “meódromo” que funciona en forma diaria
Algunos fieles que concurren en forma asidua a los distintos oficios religiosos en la Catedral de Viedma hicieron público su cansancio respecto de una situación irrespetuosa que están atravesando cotidianamente por algunos transeúntes que usan como baño un recoveco existente con el edificio del Obispado en pleno centro de esta capital.
Incluso, hasta ya difundieron la esquina que habitualmente aparece manchada, principalmente en horario nocturno, y lo atribuye a gente que suele permanecer de noche juntándose en la plaza Alsina.
Algunas personas vinculadas al Obispado han hecho saber que los improvisados baños se extienden a los jardines que se encuentran en el ingreso al histórico edificio. Allí, se han detectado hasta restos de excrementos y no precisamente de los perros callejeros que deambulan por ese paseo público a toda hora.
Además se indicó que, en este sitio que es una verdadera postal para la ciudad y mantenerse como un agradable rincón para vecinos y turistas, a veces se perciben olores nauseabundos.