HECHO EN VIEDMA
Kiyro propone gastronomía japonesa, como una opción para disfrutar
Con el objetivo de no perder las tradiciones de su marido, el médico Leonardo Uchiumi, pero también como una forma de combatir el stress que dejó la pandemia, la emprendedora gastronómica local Romina Martínez puso en marcha “Kiyro, sabores y cultura de Japón”.
En conversación con NoticiasNet la emprendedora explicó el porqué del nombre y señaló que “Kiyro: Ki es por Kiichi, que es el nombre japonés de mi marido, significa Primer Resplandor” y - ro por Romina. Dio la casualidad que "Kiyro" fonéticamente en Nihongo (idioma japonés) significa amarillo. Nos gustó por el color de la etnia, y de la amistad”.
Asimismo, explicó que “a los descendientes de japoneses se les dice "Nikkei" . A los que no somos descendientes japoneses nos llaman Gaijin. Nuestra comida es Nikkei porque usamos algunos productos de la zona y tradicional, a esta comida se la conoce como washoku".
En el país, señaló, “somos de los pocos emprendimientos que no hace fusión. No fusionamos con otras comidas asiáticas ni occidentales. La cocina nippona se caracteriza por usar y de alguna manera, "honrar" los frutos de estación. Y no sólo eso. Hasta la vajilla que usan está decorada o tienen colores que representan cada estación. Se usa la que corresponda”, afirmó.
Emprendimiento
Con respecto al emprendimiento gastronómico, comentó que si bien comenzó en el 2020, en el marco de la pandemia, “era un proyecto a futuro, de mi esposo, pensando en su jubilación, porque a él le gusta mucho cocinar. Entonces siempre estaba el proyecto de abrir un izakaya, un bar japonés, que es un lugar muy relajado y chiquito”.
En un principio, “esto mi marido lo pensaba para su futuro, pero llegó pandemia y eso afectó mucho al personal de Salud, por las recargas horarias".
A partir de esta situación "se lo veía muy estresado, y como la familia que acompaña a un médico sabe de la presión que tiene, de lo demandante que es la profesión, decidimos adelantar el proyecto porque esto es así, ellos cuidan al resto de la población y nosotros tratamos de cuidarlos a ellos”.
Entonces, explicó, “fue poner en práctica y materializar el proyecto, con otro formato dadas las circunstancias y avanzar. Fue así que lo pusimos en marcha en el año 2020 como una forma terapéutica. Primero con amigos porque les gustaba mucho lo que hacíamos, pero luego fue avanzando y comenzamos a ser conocidos”.
Mientras esto ocurría, “en ese ínterin nos convocaron de Buenos Aires Club GastroJapo, que reúne unos 60 emprendimientos de comida japonesa, avalados por la embajada de Japón”.
De esta manera “nos hicimos socios de ese club y hoy tenemos el emprendimiento de comida japonesa más austral de la Argentina”.
En cuanto al club GastroJapo, Romina explicó que “para nosotros es una familia, nos apoyamos mucho para conseguir los insumos. Por ahí nos pasamos alguna receta, porque hay de todo, por ejemplo gente que es de familia okiawense, muy al sur de Japón, que no tienen la misma comida que la isla grande”.
Pospandemia
Cuando pasó la pandemia, “mi esposo comenzó a trabajar normalmente y quedé al frente de este proyecto familiar, esperando que él se jubile, pero para eso falta mucho tiempo todavía”.
No obstante, “como me encanta cocinar y al ser él minoría en casa decidí que no se perdiera su cultura, ni sus raíces. En mi caso tengo familia italiana - española y descendientes autóctonos, tengo mis raíces, las conozco, las palpo y las vivo, pero él no tiene relación tan cercana con otros NikKeI, porque son muy pocos en Viedma. Entonces incorporamos en nuestro hogar costumbres japonesas”.
Consultada por los servicios que brindan, comentó que son encuentros gastronómicos con comida japonesa que “los coordinamos todo por medio de los contacto con restaurantes o bien por medio de ofertas. Hay quienes les gusta pedir degustación comida japonesa y les armamos cenas privadas, coordinadas con los comensales”.
Para dichas comidas “hay un límite de personas porque en la cocina estoy sola, además. Además, no es que solo se ofrece la comida, sino que viene con una historia, les cuento lo que están comiendo, de dónde viene, etc”.
Para los interesados “estamos en Instagram como KiyroViedma y también por Facebook, por medio de las redes sociales coordinamos las comidas y acordamos con gente”, explicó.
Con respecto al menú, comentó que “es todo con productos de estación, por ejemplo hay unos Takoyaki que hago, que son como albóndigas con pulpitos de la zona. Si bien usamos productos que no se consiguen en Viedma, que son ingredientes que si o si tienen que estar porque dan sabor a la comida nipona, tratamos de usar productos locales”.
Para finalizar, Romina Martínez señaló que “también ofrecemos como entrada un Sushi tradicional. Ahí explicamos que lo que se conoce en Viedma es una fusión, es un Sushi occidentalizado porque en el tradicional no hay fritos, no hay palta, no hay quesos, salsas, etc. Entonces lo que hacemos nosotros es el Sushi tradicional que es muy sencillo, pero de tan sencillo también es complicado”.