La inseguridad no da tregua: hay al menos un delito por día en Viedma
Esta semana la ola de robos en nuestra ciudad ha generado mucha preocupación, especialmente en el sector mercantil que ha sido un blanco recurrente de los malhechores.
Lamentablemente, los medios de comunicación hemos registrado al menos un delito por día en Viedma, aunque se calcula que la cifra negra es mucho mayor, ya que algunos hechos no se denuncian y no llegan a los principales portales.
En el caso de los comercios, muchos delincuentes se organizan a la madrugada, violentan la entrada con una barreta, o de forma menos sofisticada, rompen una vidriera y cargan sus manos mientras alguno "hace de campana".
Los vecinos particulares también han sufrido sustracciones de bicicletas y de motos, las cuales ya no están seguras ni con candados reforzados.
Los últimos casos más indignantes fueron hacia instituciones educativas. En la madrugada del martes 21, delincuentes robaron alrededor de 6 kilos de carne del refrigerador que posee el jardín maternal N°20 del barrio Guido, en la calle Malén. Los ladrones hasta se habían preparado mercadería y juntaron otros elementos para llevarse, pero algún ruido los habría asustado y huyeron del lugar.
El hecho se suscitó tras romper la puerta de emergencia lateral de chapa, aparentemente con una barreta.
Casi en simultáneo, robaron y provocaron destrozos en el edificio de las escuelas primarias 296 en horario matutino, 340 a la tarde, y de Aprendizajes de Oficios 1 en el nocturno, en el barrio 20 de Junio.
Ingresaron por la ventana de uno de los baños y sustrajeron una consola, micrófonos, dos monitores, un taladro, una computadora, equipos de música, un parlante, una escalera, pavas eléctricas y una caja de herramientas. Y como si fuera poco, también se llevaron las llaves del edificio.
Para agregarle más gravedad al asunto, policías de la Comisaría Primera detectaron que los culpables fueron tres chicos y dos chicas del CAINA, quienes andaban trepando por los techos con lo robado. Transcendió que uno de ellos incluso es hijo de un efectivo policial.
En razón de estos delitos, el comentario general de la población es de enojo contra la fuerza, contra el Ministerio de Seguridad que conduce Betiana Minor, contra el área de la SENAF y contra el Poder Judicial.