ECOS DEL HOMENAJE A DON ZATTI
Fernández Artime: el sucesor de Don Bosco habló de la iglesia y de la Manzana Histórica
El Rector Mayor de la Obra Salesiana de Don Bosco en el mundo, el español Ángel Fernández Artime, estuvo por espacio de dos días en esta capital para presidir la IX Peregrinación a Viedma, Río Negro, en honor al primer santo de la Patagonia, San Artémides Zatti, en conmemoración del 72° aniversario de su fallecimiento, el pasado 15 de marzo.
Si bien este hijo de Galicia y de un pescador -quien abrazó la causa salesiana en lugar de estudiar medicina, evitó encasillarse en una afección futbolera para no perder amigos del Real Madrid, el Atlético o el Barcelona-, no rehuyó a responder otros preguntas urticantes formuladas por NoticiasNet al concluir su histórica visita durante la jornada pasada.
Consideró ante este medio que “hemos vivido dos jornadas históricas donde hemos podido sentir una vez más cómo esa santidad que viene de sencillo, que viene de una figura desconocida en un lugar insignificante se convierte en fuego porque viene de Dios”.
Agregó por el recordatorio al llamado “Enfermero santo” que “la multitud que aquí hemos estado nos habla de todo lo que nos mueve desde el corazón, y estoy convencido de que seguirá creciendo este lugar santo de peregrinación”.
Ante la pregunta sobre si Zatti puede contribuir a aliviar la crisis de la iglesia católica, respondió que “ante la palabra crisis de la iglesia católica no puedo decirte que sí” preguntándose “de que hablamos”.
A su entender “la iglesia está más cerca de los pobres en el mundo, en los lugares desconocidos pero en aquellos aquello que no es bonito y que no es puro de la iglesia (para nosotros) los que somos de la iglesia, la santidad es como un tsunami del espirítu”.
Respecto de que si Viedma no debería recibir de la Obra una reparación luego de que se abandonó la Manzana Histórica que construyeron los propios salesianos, Fernández Artime rechazó esa posibilidad argumentando que “primero como reparación no puedo aceptarlo porque yo preguntaría que puede seguir haciendo Viedma para reconocer lo que ha significado la presencia del carisma de don Bosco. Aquí donde yo creo que lo mejor no caben pasarse facturas vamos a seguir construyendo juntos”.
Redobló la apuesta señalando que “ya que nombra un edificio, le contesto. Ese edificio no es que haya vendido por los salesianos para hacer negocios sino que ha sido entregado generosamente a la ciudad de Viedma y para tener un impresionante museo con todos los objetos de propiedad de los salesianos… entonces la formulación tiene que ser de agradecimiento no de reparación”.
Concluyó advirtiendo que “no puedo entender la pregunta cuando hemos dejado un edificio contenidos todos por un pueblo que se merece mucho, que nos acogido, y el único camino (es) vamos juntos, la diferencia desune, ir juntos nos lanza”.