"El caso de Agostina nos atraviesa porque nos mataron a una hermana"
Desde esta mañana se desarrolla un debate- conversatorio en torno al 8 de marzo del Día de la Mujer, en la Plaza San Martín de Viedma.
Micaela Cabrera, una de las organizadoras, habló en El Radar por Radio Noticias y expresó: "Nos parece muy importante crear propuestas desde las realidades de cada organización situada, que cada una plantee sus necesidades, con una agenda que se viene a reinventar desde lo local".
El conversatorio busca producir y recrear un espacio de diálogo y escucha en el que se puede intercambiar y discutir los asuntos de la agenda feminista y transfeminista de la Comarca.
Algunos ejes son el cupo laboral trans, protocolo contra la violencia de género en el ámbito laboral estatal o privado, Educación Sexual Integral no binaria, imprescriptibilidad de los abusos sexuales en la infancia, cumplimiento real de la Ley Micaela, elección ya del Consejo de la Mujer y una reforma judicial transfeminista.
Para la referente feminista son fundamentales estas asambleas, donde todas puedan tomar la palabra, ya que "todas estamos atravesadas por la violencia, desde lo micro y hasta lo macro, donde no podemos tener un espacio seguro y el caso de Agostina nos atraviesa porque nos mataron a una hermana".
Puntualmente, sobre este femicidio de la joven modelo maragata, grupos feministas y disidentes elaboraron un cartel con la leyenda "Verdad y Justicia por Agos", el cual fue desplegado en la base del Puente Ferrocarretero.
Asimismo, expuso que en estas jornadas "nos encontramos en la mirada, en el abrazo y hay una militancia desde un amor que nos emociona. Cada una sabe las realidades que atravesamos desde el dolor y el feminismo es abrazo".
A la vez que convocó "a quienes no pasaron ninguna situación de violencia, que crean, las que digan 'a mí no me abusaron, no me violaron o no me asesinaron a nadie' pueden haber estado cerca, capaz que le está pasando a tu vecina, a tu compañera de al lado y no te lo cuenta. Ese hilo que nos une, para intervenir, acompañar y ayudar habla de una construcción de una sociedad que queremos y creo que nadie quiere un mundo con violencia".
"Marchar juntas significa que queremos un mundo más justo", planteó y completó: "el camino es repensarnos todo el tiempo para construir algo bueno y saludable".