Una mujer vivió una situación de mucho miedo en el puente peatonal de las 1016 Viviendas
Una de las cuestiones que inquietan en Viedma es el aumento de delitos y el miedo que tienen los vecinos en algunos barrios cuando la luz del día se va y cae la noche. Ciertas zonas se volvieron peligras y, sin ir más lejos, desde el municipio están tomando cartas en el asunto.
Días atrás llegaron domos y cámaras de seguridad que fueron gestionadas por el intendente Pedro Pesatti. Con esto, se podrá prevenir y también resolver casos ya consumados. Pero en el mientras tanto, mientras son colocadas en lugares estratégicos, hay situaciones que no cambian.
Betiana, una vecina que ingresa a su lugar de trabajo a las 22 y sale al amanecer, regresa con miedo a su casa porque a esa hora, los fines de semana, los jóvenes borrachos y que se dedican a delinquir están a la orden del día. Por su horario, le pasa cuando sale y cuando llega.
Según contó, en el puente peatonal que une el barrio 1016 Viviendas y el San Martín se torna imposible de transitar en ciertos horarios, justamente, por las juntas. “Mi único medio de movilidad es mi bicicleta y hace unas horas un grupo de 8 o 10 jóvenes me increparon cuando estaba pasando”, empezó.
“Gracias a Dios y a la luz que me alumbra una de las jovencitas que estaba con ellos se dispuso a enfrentar a sus amigos para que me dejaran pasar y no me roben la bicicleta. Todos consumiendo alcohol”, cerró.