MURIÓ MIENTRAS JUGABA CON SUS AMIGAS
Con una bala en el pecho: una nena de 4 años murió en medio de una balacera
Nayla Naomi Torrila era la menor de cinco hermanos y el próximo 23 de marzo hubiera cumplido 5 años. El martes por la noche, estaban jugando con unas amiguitas en la calle en el Barrio 1-11-14, del Bajo Flores porteño. Su mamá, Alcira, les acababa de pedir a sus hijos que regresen a su casa cuando desde un Renault 19 gris comenzaron a balear a los vecinos. “Empezaron a los tiros como loco”, recordó la mujer. Fueron 32 balazos. Uno de esos disparos mató a Nayla, de apenas 4 años.
“Cuando fue mi hermana a buscarla, estaba mi hija tirada en el suelo. Yo la agarro y me fui corriendo al hospital, y se me murió mi hija en mis brazos”, relató la mujer quebrada en llanto en diálogo con Crónica TV.
Según las fuentes del caso, fue el personal de Gendarmería Nacional apostado en la zona quien emitió un alerta ante el ataque a balazos y le informó a la Policía de la Ciudad que el automóvil de los tiradores había huido en dirección al vecino Barrio Presidente Illia, cercano al lugar del hecho.
“Me la arrebataron de mis brazos”, dijo Alcira. “Lo único que quiero es justicia por mi hija”, pidió y, luego, exigió: “No manden gendarmes para nada, lo que queremos es gendarmes para que nos cuiden”.
En tanto, Osvaldo, padre de Nayla, señaló: “¿Entre bandas se enfrentan y tiene que salir perjudicado un niño?”. “Yo quiero justicia para el que bajó, disparó y mató a mi hija”, concluyó el hombre.
El personal policial que se encontraba trabajando en el Hospital Piñero reportó que al centro de salud ingresaron dos personas baleadas provenientes de la zona del ataque: la primera fue una joven de 19 años con una herida de bala, con entrada y salida, en una de sus piernas y sin riesgo de vida. La segunda fue Nayla, una niña de 4 años que llegó con un disparo en la región del tórax y más tarde falleció por la gravedad de la herida.
En la zona donde se ejecutaron los disparos, los peritos recolectaron un total de 32 vainas servidas de calibre 9 milímetros.
En el caso interviene Eduardo Cubría, de la Fiscalía nacional en lo Criminal y Correccional 22, quien caratuló el hecho como homicidio. La fiscalía dispuso, además, la intervención de la División de Homicidios de la Policía de la Ciudad, para que tome las primeras declaraciones testimoniales en el hospital y en el lugar del ataque.