Delincuentes armados atacaron a un adolescente: “Salí corriendo si no querés que te de una puñalada”
La noticia parece la misma, pero no. Hablar de la delincuencia en Viedma es repetirse continuamente en los conceptos. En este caso, lo vivió un joven de 18 años que el domingo 1° Tras haber pasado la noche en la costanera con amigos, como miles de jóvenes, emprendió su regreso a su casa, alrededor de las 8 de la mañana. Ya de día, para no caminar de noche hasta su hogar, pero eso tampoco sirvió.
Este es el caso de Agustín y su mamá fue quien le contó a NoticiasNet lo que le aconteció a su hijo. “Él es un chico súper sensible, no se mete con nadie, terminó el colegio como abanderado…todo un orgullo”, comenzó y luego de esa aclaración, se metió de lleno en el caso.
“Me contó que venía por la última calle del Castelo, que es una calle que no tiene salida de auto, y ya cruzando para el loteo Silva le sale al cruce un pibe de acá del barrio muy conocido por su fama de delincuente, y otro de atrás con una cuchilla y lo interceden diciéndole que les entregue lo que tenía”, agregó la señora.
En ese momento se dio una situación tensa entre la víctima y sus agresores. “Mí hijo se paralizó y dice que miraba la cuchilla y les entregó el celu, pero los pibes le decían que tenía que tener algo más. Le dijo que no nada más, ahí el que tenía el cuchillo le dijo que le diera la campera de jean y las zapatillas. Mi hijo les entregó todo, se le acerca el pibe del cuchillo y le dice ahora salí corriendo si no querés que te de una puñalada en la espalda”, informó.
“Mi hijo, asustado, corrió pidió auxilio a unas personas que no lo quisieron ayudar y ahí siguió corriendo hasta casa en el loteo Silva…llegó descalzo, en shock, pidiendo que llame a su hermano Nicolás para que lo ayude a recuperar las cosas. Nosotros, como padres, salimos enseguida a recorrer el barrio y no los encontramos a las lacras…gracias a Dios que no lo encontramos, porque de la importancia que teníamos de ver llorar a nuestro hijo no sé qué hubiese pasado”, remarcó, indignada por la situación.
Por último, comentó: “Fueron a la comisaría Agustín y su papá a hacer la denuncia, pero les dijeron que ya las cosas estaban perdidas y que iban a mandar un móvil que recorrieran. La verdad que estamos en manos de terribles delincuentes que no dejan vivir ni disfrutar nada. Se meten con la juventud que durante el año estudian para ser buenas personas en el futuro”.