Una mujer que vive en Madrid se emocionó con la foto viral de la Fuente y develó un secreto
Mediante una carta de lectores, Carmen Keisler, una mujer que vive en Madrid desde hace muchas décadas contó su emoción al ver la foto viral de la Fuente Pucará en un medio español. Se trata de la imagen de la fotógrafa Vanesa Schwemmler de nuestro portal NoticiasNet, que fue compartida internacionalmente por su parecido con una pintura de Eugene Delacroix.
En este sentido, expresó: “Hace muchos años que estoy viviendo en Madrid pero nunca olvidé los dos años que viví en la hermosa ciudad de Viedma, en la década de los años setenta”.
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“Días pasados, cuando vi la publicación de una fotografía de una profesional de este medio, en un sitio español, con la fuente de la Av. Costanera de protagonista, no imaginarán la emoción que me produjo y las lágrimas que inevitablemente nacieron en mis ojos al asociar esa imagen con mis recuerdos”, remarcó.
Acto seguido, explicó la razón de su alegría: “Sucede que cuando la fuente se construyó yo era pareja de un importante funcionario del gobierno de ese momento. Y a raíz de ello conozco un secreto que tal vez no se conozca demasiado: debajo de la fuente, un colaborador directo del gobernador de facto de ese entonces, ordenó enterrar -en el centro de la fuente- una pirámide de cuarzo para representar la energía del universo y distribuirla de manera benéfica a través del fluir del agua”.
Agregó: “Le escuché decir a ese hombre que la pirámide convertiría a esa estructura en una fuente de la suerte para beneficiar a Viedma, propósito que se había auto impuesto el interventor de la provincia para conseguir el favor electoral de la ciudad en las elecciones de 1973, cuestión que logró en la capital de la provincia con un amplio respaldo de votos pero que sólo le sirvieron para mantener en el cargo al intendente de facto cuyo apellido olvidé aunque no su sobrenombre, muy gracioso por cierto: Palito”.
Efectivamente, mencionó que “la fuente de la suerte le sirvió para ganar en Viedma pero no en el resto de la provincia, aunque en San Antonio Oeste también obtuvo el triunfo. Llamativamente, ese mismo colaborador que enterró la pirámide en la fuente de Viedma, hizo lo mismo en un sitio adyacente a la municipalidad de la ciudad mencionada, en el sitio donde celebraron la llegada del agua por el canal que se construyó durante esos años”.
“La elección de la pirámide, es decir, de este amuleto ancestral, se hizo para garantizarle la suerte a todo aquel que pase por la fuente. Ese fue el verdadero motivo del funcionario que tuvo esa idea, muy afecto al esoterismo y verdadero erudito de la magia, la astrología y el tarot, cuyo conocimiento solía ser la causa de las largas horas que pasaba charlando con el general que gobernaba Río Negro”, precisó.
“Como en ese entonces la Costanera terminaba en ese lugar, se consideraba que al tener que obligatoriamente rodear la estructura, todas las personas se cargarían de la energía que emana de ella”, agregó.
“Recuerdo a una amiga -por entonces una abogada recién recibida- que solía dar dos o tres vueltas alrededor a la fuente para captar la magia de la pirámide oculta. Y era un ejercicio que repetía cada día pues juraba por quien se lo pidiese que sus deseos se convertían en realidad”, completó.
Por eso, Carmen recalcó: “Cuando vi la foto que menciono en los primeros párrafos lo primero que relacioné fue el triunfo de la Selección con la Fuente y con la gente agradeciendo lo que ella es capaz de dar al que cree en el poder mágico de las pirámides y del agua”.
Y puntualizó: “Viedma tiene una enorme dicha. Se los puedo asegurar porque yo también le debo a la fuente todo lo que tengo: mi hermosa familia y el amor de mi esposo que durante 43 años, hasta el día de su muerte, fue la felicidad de mi vida. Como mi amiga, hasta el día que debí dejar la ciudad de Viedma, rodeaba la fuente cada día...”
“Acabo de cumplir 87 años y pensé que antes de que Dios me llame la gente de Viedma debe conocer el tesoro que guarda en su centro la fuente de la suerte. Me llamo Carmen y vivo en Madrid, bajo la bendición del amor de mis hijos y al amparo de la lucidez de mi mente”, cerró.