Femicidio de Agustina: el fiscal y la jueza sostienen que el asesino estaba “obsesionado” con la joven
Pablo Parra fue acusado formalmente por el brutal femicidio de Agustina Fernández. Si llega a juicio, enfrentará una pena de prisión perpetua. La justicia cree que el hombre estaba “obsesionado” con la víctima.
Este viernes, la jueza dictó la prisión preventiva para el femicida y reveló que las amigas de la víctima sabían que la estudiante buscaba evitar el constante acercamiento del hombre de 37, ahora detenido por el femicidio
De este modo, durante la audiencia, la fiscalía aseguró que el imputado asesinó a la joven de 19 años porque estaba “obsesionado” con ella y reveló que su ADN estaba en un trozo de tela hallado en el sitio por donde ingresó el homicida a la escena del crimen.
En este sentido, la jueza de Garantías Agustina Bagniole dictó seis meses de prisión preventiva a Parra, de 37 años, a quien la fiscalía y la querella acusaron como autor de un “homicidio triplemente agravado por femicidio, alevosía y también porque había mantenido con la víctima una relación”.
Asimismo, la jueza remarcó que “hay indicios suficientes para sostener que Parra fue el autor de este hecho”. Y además, fundamentó la medida privativa de la liberad al dar por acreditado que existe el riesgo procesal de “entorpecimiento de la investigación”, ya que, según afirmó la desvió “desde el minuto cero”.
Por su parte, al iniciar su exposición el fiscal Pezzetta explicó que la víctima residía en la ciudad pampeana de Santa Rosa, pero en marzo de este año se mudó a Cipolletti para continuar sus estudios de medicina.
Según sus declaraciones, en ese contexto, en el edificio de la calle Confluencia 1301 donde había alquilado un monoambiente “entabló una relación de vecindad y posterior amistad” con Parra que vivía en el departamento 1 de la planta baja.
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En ese marco, el fiscal admitió que “en ocasiones tuvieran relación de intimidad”, aunque aclaró que “sin establecer una relación de pareja o noviazgo, la cual era pretendida por Parra más no por Agustina”.
Tanto el fiscal como la jueza dieron por acreditado que Parra estaba “obsesionado” con Agustina, en base a lo declarado por las amigas de la víctima.
“Pablo Parra buscaba cualquier excusa para encontrarse con Agustina en el complejo. Esperaba que Agustina saliera para salir él de su propio departamento, cruzarse con ella, entablar una conversación. No era una conducta normal”, mencionó el fiscal.
Incluso, contó también que en una ocasión Parra le había regalado “un anillo de compromiso” a la víctima, y había sacado un viaje para ir con ella a San Martín de los Andes, algo que hizo que Agustina, según sus amigas, le pusiera “un freno”.
Por otro lado, para el fiscal, el “detonante inmediato” del femicidio fue que el mismo día, aunque unas horas antes del crimen, Agustina invitó a su departamento al mozo de un bar que había conocido y con el que esa tarde tuvo relaciones sexuales que, de acuerdo a lo declarado por el joven, tuvieron que haber escuchado los vecinos, entre ellos Parra, porque dejaron la ventana abierta.
Sobre lo acontecido ese día, que terminó con el asesinato de Agustina, la jueza mencionó “el hecho responde más a una mecánica de desahogo, de bronca por una situación particular, y no como una mecánica de robo”. “Parra tenía una obsesión con Agustina y ella tenía una relación con otra persona”, remarcó la jueza.