DESCONTROL EN LAS CALLES
La euforia mundialista y el enojo dejaron lejos el cuidado del ambiente y a la niñez TEA
Viedma tiene varias legislaciones. Una que prohíbe la pirotecnia ruidosa y la quema de cubiertas, y en las últimas horas se volvieron infringir las normas aunque por distintos motivos.
Por caso, en el tema pirotecnia está vigente la restricción. La establece la Ordenanza N ° 7.885, que prohibe la comercialización, venta mayorista y minorista, venta ambulante, entrega gratuita y uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería de estruendo en el ejido de esta ciudad.
Esta vez, la adrenalina se anticipó a los festejos de fin de año, y se escapó en el marco de los festejos en la fuente donde algunos aprovecharon a dar rienda suelta a la alegría por el pase a la semifinal mundialista de Argentina. Allí, se escuchó el uso de cañitas voladoras sonoras.
En las campañas oficiales en la ciudad se ha insistido en que la pirotecnia ruidosa es perjudicial y nociva para el medio ambiente, la salud y la integridad física, tanto de las personas como de los animales, generando dramas severos a pacientes con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Por otro lado en la semana, hubo una protesta gremial –con todo derecho- pero utilizando la quema de cubiertas en el puente Basilio Villarino. En la ciudad rige la ordenanza municipal N° 6.718 que prohíbe la quema de neumáticos en el Ejido de Viedma. "La quema de neumáticos libera sustancias de máxima peligrosidad para el ser humano, tales como monóxido de carbono, furanos, tolueno, benceno", reza la norma, y establece fuertes multas para quienes actúen en consecuencia. Se desconoce si esto último se llevó a cabo.